El cuerpo es la sede de las experiencias, del crecimiento, del dolor y del placer, de las sensaciones y emociones. La multiplicidad sensorial desborda las capacidades de integración mental, es imprescindible desarrollar una expresión No- verbal, . El psicoanálisis incorpora en la actualidad posibilidades expresivas corporales. Los vínculos, estimulan, potencian y posibilita la emergencia de las motivaciones, estructuras cognitivas y emocionales en el cuerpo. El registro de estas experiencias dan sentido y orientan al sujeto de la especie humana. La memoria procedimental inscrita de forma temprana, será la base del desarrollo de la personalidad, del carácter y las habilidades.La psicoterapia intenta desentrañar la forma en que se ha constituido un sujeto y abrir nuevos caminos, ayudando a inscribir en el cuerpo del sujeto, experiencias vitales, creativas y positivas. Las vivencias simbolizadas son percibidas por el terapeuta, las imaginarias, los conflictos son transferidas como fantasías, sin embargo las emociones y experiencias traumáticas son disociadas, transmitidas de cuerpo a cuerpo y el terapeuta muchas veces no puede tampoco sentirlas, pensarlas o registrarlas mentalmente. Mediante la supervisión psicodramática se experimentan los agujeros emocionales y se encuentra sentido al malestar vincular. Podemos rescatar del cuerpo las vivencias disociadas, libera al cuerpo para las experiencias positivas y permite el trabajo mental, creativo, psicoterapéutico.