En el paradigma psicosomático, expresado en la integración de lo bio-psico-socio-eco-espiritual, cabe considerar, sin caer en la dicotomía o disyunción de los diferentes ámbitos o perspectivas reseñados, la importancia de las variaciones cualitativo/cuantitativas en cada uno de ellos. En nuestro ensayo consideraremos el valor curativo o nosógeno de la libertad del sujeto-paciente. La aplicaremos en función de: ? La exposición sincera y veraz de los síntomas en la anamnesis. ? La claridad en la negociación terapéutica, con el médico/psicólogo, para asumir la propia tarea responsable cara a la curación. ?La fidelización terapéutica en la cantidad, regularidad y duración de las medidas indicadas. ? La atención a las recomendaciones higiénicas, dietéticas y medicamentosas procedentes. La libertad es una capacidad y puede ser considerada como: ? Poder hacer. ? Poder elegir. ? Elegir bien el bien. ? Hacernos buenas personas. Estos estratos o calidades de la libertad pueden ser relacionados con la actitud/conducta terapéutica y generar bucles o feed-back sanadores o perjudiciales en la salud de la persona enferma o susceptible de enfermar.