El trastorno bipolar y la demencia se han estudiado como entidades clínicas diferentes. En contraste con la depresión unipolar, los trastornos del espectro bipolar no han sido tenidos en cuenta en el diagnóstico diferencial de la demencia.Recientes estudios proponen una aproximación entre los cuadros de inestabilidad del estado de ánimo de inicio en la edad tardía y la demencia a través de aspectos clínicos y neurobiológicos comunes entre ambas entidades.