La presente comunicación tiene como objetivo plantear la siguiente cuestión: Cuando en una intervención terapéutica, independientemente de la orientación que sea, utilizamos la llamada Fase Educativa o Psicoeducación, ¿estamos cambiando ideas?, es decir, ¿estamos haciendo Reestructuración Cognitiva? Científicamente hablando, cualquier terapia es considerada como variable Independiente, la cual se constituye en un medio para conseguir un objetivo que, de diferentes maneras, siempre resulta en un cambio cognitivo (Reestructuración Cognitiva), la cual, siempre desde el mismo método científico, se constituiría en la variable Dependiente. Considerando un cambio de ideas (reestructuración) como variable dependiente, éste puede estar mediado por algún tipo de psicoterapia ya establecida (Ellis, Beck, etc. ) o sencillamente por la información proporcionada al cliente (Fase Educativa o Psicoeducación), que actuaría igualmente como variable Independiente.Éste componente de numerosos tratamientos psicológicos ha sido constatadamente eficaz (Barlow y Lehman, 1996; Barlow y Craske, 2000; Huppert y Baker-Morrisette, 2003; Gallagher, Rabian y McCloskey, 2004; Gosch, Flannery-Schroeder, Mauro y Compton, 2006). Sin embargo el empleo de términos como Reestructuración Cognitiva, terapia Cognitiva, o fase Educativa (Psicoeducación) sin hacer referencia a ellos como variables independientes, puede convertirse en una ?Variable Extraña? que influiría en los resultados de aquellos estudios que manifiestan que la terapia Cognitiva no mejora los resultados de la terapia de Exposición, o que ésta es superior a la terapia Cognitiva (Feske y Chambless, 1995).