La actividad clínica ofrece, a menudo, desafíos diagnósticos y terapéuticos a veces desconcertantes.Paradójicamente, el grande número de informaciones ofrecidas por los exámenes de laboratorio, así como el ‘diluvio de datos’ proporcionado por el creciente número de estudios científicos, a veces pueden más confundir que aclarar. La búsqueda de nuevos paradigmas para hacer frente a la cuestión