Las dietas disociadas, en particular la manipulación proteica, son un arma terapéutica que no debemos menospreciar. Dos importantes neurotransmisores afectados en patologías tan importantes como la esquizofrenia están, en mayor o menor medida, vinculados a la ingesta de sus aminoácidos precursores. La serotonina se ve afectada por la ingesta de triptófano que es a su vez influida por el tipo de alimentos con los que se ingiere. La dopamina, en menor medida, también está relacionada con la ingesta de tirosina y fenilalanina. En esta revisión se estudian los procesos metabólicos en los que se basa esa posible manipulación, y se dan consejos sobre el tipo de terapias complementarias se pueden utilizar en el manejo de unas patologías tan heterogéneas y de tan mal pronóstico como las enfermedades del espectro esquizofrénico.