Los TEA son trastornos del neurodesarrollo crónicos, que en un número importante se asocian a uno o más trastornos psiquiátricos, siendo la principal causa de hospitalización y tratamiento farmacológico. En la actualidad, no existen fármacos de probada efectividad para los síntomas nucleares propios del TEA, cuando iniciamos abordaje farmacológico, es porque han aparecido problemas asociados a este trastorno. Antes de instaurar un tratamientos farmacológico en pacientes TEA, es importante realizar una valoración clínica completa, por profesionales con experiencia en el área, que conozcan la eficacia y efectos adversos posibles en estos pacientes. Además, el tratamiento farmacológico debe ir siempre asociados a abordajes multidisciplinares, y no debería utilizarce nunca en exclusiva como una terapia única. Actualmente existen dos fármacos aprobados por la FDA: risperidona y Aripiprazol para su uso en TEA, para comorbilidad con irritabilidad, impulsividad e hiperactividad. Con respecto al TEA-TDAH, hay cierta evidencia de efectividad tanto para los tratamientos estimulantes como los no estimulantes, pero la vulnerabilidad a efectos secundarios asociados exige una alta precaución en su uso. No existe evidencia clara de efectividad para el uso de los inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS) en las conductas estereotipadas asociadas al TEA, y su efectividad se relaciona al uso asociado a trastornos de ansiedad, del humor, trastorno obsesivo compulsivo (TOC) comórbidos con TEA.