La disfunción eréctil es el trastorno sexual de mayor prevalencia entre los varones que demandan una atención clínica. Actualmente podemos afirmar que existen tratamientos psicológicos para esta alteración cuya eficacia ha sido probada. Sin embargo, dadas las características etiológicas de este trastorno, se hace necesario un acercamiento biopsicosocial, lo cual implica un enfoque multidisciplinar del mismo.