Los avances de la neurociencia, de la psiquiatría biológica y de la neuropsicología conducen a la idea extendida de que el dualismo cartesiano (la división entre cerebro y mente) ha sido superado. Sin embargo, a mi modo de ver, esa división sigue siendo útil ante la imposibilidad de reducir los fenómenos del pensamiento a los de la biología. Así que me parece necesaria una revisión de esa dualidad a la vista de los fenómenos con los que nos encontramos en la clínica médica diaria y con los resultados de las investigaciones de las neurociencias.