Dentro de los trastornos de la alimentación más frecuentes del mundo desarrollado, o en vías de desarrollo, destaca la obesidad. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren 2, 6 millones de personas en el mundo a causa de la obesidad, mientras que más de 1000 millones de adultos tienen problemas de sobrepeso. Estas cifras convierten la obesidad en una verdadera epidemia. En términos generales, la obesidad se define como un desequilibrio entre las calorías consumidas y las calorías gastadas. Esto quiere decir que se consume más energía de la que se necesita para la normal actividad diaria.La investigación hace hincapié en los factores socio-ambientales, así como en las dietas excesivamente calóricas de la vida moderna. No obstante, existen importantes componentes psíquicos, poco considerados al estudiar los trastornos alimentarios por obesidad. La boca, como órgano en juego en la ingesta de alimentos, sirve a otras funciones diferentes en el ser humano. Sirve tanto para besar, como para hablar y comer. Convirtiéndose en un lugar en el que se desarrolla toda la complejidad del sujeto. Estudiar algunos de los factores psíquicos en juego en la obesidad es el propósito del presente estudio.