Uno de los objetivos fundamentales de todo proceso terapéutico consiste en promover que el paciente adopte un rol activo en el desarrollo del mismo. En la terapia psicoanalítica, dicha actividad podrá consistir en un trabajo de autoexploración que el consultante lleve a cabo entre una sesión y la siguiente. Dicha actividad autoexploratoria puede revestir tres formas, cada una de las cuales posee su utilidad y será la preferida según el hecho cl&ia