Son escasos los casos descritos que relacionan disminución de la agudeza visual y psicosis. Es bien conocida la relación que estableció Kraepelin entre la hipoacusia o sordera y el T. por ideas delirantes en lo que llamó delirio paranoide de los sordos y duros de oído. Posteriormente, fue Sanchís Banús quien describió 2 casos, ambos afectados de ceguera adquirida, que bajo presiones ambientales desarrollaron ideas delirantes, de persecución en un caso y celotípicas en otro, con tentativas suicidas en ambos y sin antecedentes psicopatológicos previos. Reafirmado por Román Alberca, y mencionado por Kehrer en el Tratado de las Enfermedades Mentales de Bumke (1928) con el nombre de «síndrome de Sanchís-Banús». En nuestro caso, nos encontramos con una mujer de 45 años, casada y madre de 3 hijos. Trabaja como vendedora de lotería, debido al déficit visual que padece. A pesar de haber logrado un buen rendimiento socio-laboral, desde hace unos años, los conflictos domésticos se han ido incrementando, hasta el punto de sentirse sola y desbordada por esta situación. Desde hace unos meses, comienza a realizar interpretaciones delirantes que desembocan en un T. Delirante bien sistematizado de carácter celotípico respecto a su marido, que involucra a su familia y a todo el pueblo. Podemos decir que se realiza una interpretación del silencio análoga a la que puede hacer un sordo de la mirada; que al permanecer rodeado de personas que no se dirigen a él, interpreta el silencio de forma amenazante al no estar seguro de las intenciones del resto de la gente, y delirar.