En este trabajo se realiza una reseña de los cambios en la salud mental en el envejecimiento desde las últimas décadas del siglo XX a la actualidad, a través del cambio de paradigma psicogerontológico. Partiremos de las características de la atención psicogeriátrica en esa época y la contrastaremos con la concepción psicogerontológica actual, que incorpora la prevención, el curso de la vida, el trabajo anticipado de construcción del propio envejecimiento, en un marco gerontológico que ya no se ocupa tan sólo de los viejos, sino, fundamentalmente, del envejecimiento: cómo llegamos y cómo prevenimos.Se destacan y discuten dos temas candentes en psicogerontología actualmente: por un lado el lema de los organismos especializados a nivel mundial, el envejecimiento exitoso, y la medicina anti-age y, por otro lado, la cuestión del alzheimer. Se analizan las ventajas que, en el siglo XXI, nos ofrece el contexto cultural respecto al envejecer, y tomando en cuenta el desarrollo de las ciencias, desde el enfoque del paradigma de la complejidad, se justifica el pasaje desde la Psicogeriatría a la Psicogerontología. Se sostiene que, para poder entender cómo se va armando una demencia, un envejecimiento patológico o normal, situaciones de maltrato, etc. , lo debemos hacer desde el entramado de la complejidad del sujeto humano en su envejecimiento.