Desde la publicación de la primera interacción genotipo-ambiente y comportamiento antisocial han pasado cinco años. Desde entonces, diversos estudios han intentado replicar la asociación entre la adversidad infantil y la monoaminooxidasa A y el comportamiento antisocial. En este trabajo revisaremos el estado de la cuestión y cúales son las últimas aportaciones desde las neurociencias experimentales, pasando por las aportaciones de la neurociencia