Los médicos reciben una formación profesional centrada en el curar, sanar, salvar vidas, siendo el tema de la muerte algo de lo que no se habla . En su práctica cotidiana, entablan una lucha constante con ella, a veces descarnada y desmedida, en el intento ilusorio de eliminarla. Los médicos neonatólogos han elegido trabajar en la franja donde la muerte infantil es una posibilidad más real que en otras de las especialidades pediátricas; tal vez,