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Última actualización web: 13/08/2022

Primeras aproximaciones de la investigación sobre perfiles criminales de autores conocidos: Homicidas y abusadores sexuales en la ciudad de Córdoba-República Argentina.

Autor/autores: Mabel Elsa Yavarone
Fecha Publicación: 01/01/2004
Área temática: Psiquiatría general .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

En las últimas décadas ha surgido gran interés por la violencia como fenómeno social. Esto obedece en gran parte a los profundos cambios que están ocurriendo en los más diverso tipos de sociedades, esto es observado desde el Equipo Psicológico de contención a la Víctima del Delito de la Dirección General de Investigaciones Criminales, Policía de la Provincia de Córdoba, República Argentina, el cual integro conjuntamente con otra psicóloga más.

Nos empezamos a preguntar por las personalidades de aquellos que cometen delitos como el homicidio o el abuso sexual de gran rechazo social. Entonces desde el 01 de agosto del año 2. 002 comenzamos a trabajar interdisciplinariamente con el cuerpo de policías investigadores de la Dirección General de Investigaciones Criminales en la confección de perfiles psicológicos de homicidas y abusadores sexuales de la ciudad de Córdoba, las conclusiones de este año.

Palabras clave: Abuso sexual, Homicidio, Perfiles psicológicos


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Primeras aproximaciones de la investigación sobre perfiles criminales de autores conocidos: Homicidas y abusadores sexuales en la ciudad de Córdoba-República Argentina.

(First approaches of the investigation on profiles criminals of well-known authors: homicidal and abusive sexual in the city of argentinean córdoba-republic)

Mabel Elsa Yavarone.

Equipo Psicológico contención víctima del delito- Policía de
Córdoba. Argentina

PALABRAS CLAVE: Perfiles psicológicos, homicidio, abuso sexual

(KEYWORDS: Psychological profiles, murder, sexual abuse)

 

Resumen

En las últimas décadas ha surgido gran interés por la violencia como fenómeno social. Esto obedece en gran parte a los profundos cambios que están ocurriendo en los más diverso tipos de sociedades, esto es observado desde el Equipo Psicológico de contención a la Víctima del Delito de la Dirección General de Investigaciones Criminales, Policía de la Provincia de Córdoba, República Argentina, el cual integro conjuntamente con otra psicóloga más. Nos empezamos a preguntar por las personalidades de aquellos que cometen delitos como el homicidio o el abuso sexual de gran rechazo social. Entonces desde el 01 de agosto del año 2. 002 comenzamos a trabajar interdisciplinariamente con el cuerpo de policías investigadores de la Dirección General de Investigaciones Criminales en la confección de perfiles psicológicos de homicidas y abusadores sexuales de la ciudad de Córdoba, las conclusiones de este año

Abstract

In the last decades great interest has arisen for the violence like social phenomenon. This largely obeys the deep changes that are happening in the most diverse types of societies, this is observed from the Psychological Team of Contention to the Victim of the Crime of the General Direction of Criminal Investigations, Police of the County of Córdoba, Republic Argentina, which I integrate jointly more with another psychologist. We begin us to ask for the personalities of those that make crimes like the homicide or the sexual abuse of great social rejection. Then from August of the year 01 2. 002 begin to work *interdisciplinariamente with the body of investigating policemen of the General Direction of Criminal Investigations in the making of psychological profiles of homicidal and abusive sexual of the city of Córdoba, the summations of this working year and investigation they are those that I will expose work presently.



Introducción

En las últimas décadas ha surgido gran interés por la violencia como fenómeno social. Esto obedece en gran parte a los profundos cambios que están ocurriendo en los más diverso tipos de sociedades. Entendiendo por sociedad a una estructura organizativa y no definiéndola como proceso histórico solamente.

Ello nos lleva a la observación de que las personas pueden adquirir estilos agresivos de conducta, por experiencia directa o por observar los modelos sociales agresivos. Observando, como actor social y desde mi lugar laboral y profesional, que la violencia se ha convertido en una forma de comunicación social, es un interrogante investigar si quizás le sirve al violento, como forma de afirmación y defensa de la propia identidad.

Integro el Equipo Psicológico de contención a la Víctima del Delito de la Dirección General de Investigaciones Criminales, Policía de la Provincia de Córdoba, República Argentina, el cual esta compuesto por dos psicólogas, que desde el 01 de agosto del año 2. 002 cumplen las siguientes actividades:


PREVENCIÓN A GRUPOS DE riesgo en las NUEVAS MODALIDADES DELICTIVAS (como el secuestro extorsivo), LA CONTENCIÓN A LAS VÍCTIMAS DE DELITOS (como el abuso sexual, robos, secuestros, a las víctimas, sus familiares y testigos como es el caso de los homicidios) y la colaboración en las investigaciones policiales del personal de la Dirección General mediante la elaboración de PERFILES PSICOLÓGICOS DE DELINCUENTES CONOCIDOS, AUTORES DE HOMICIDIO Y ABUSO SEXUAL. Esta última tarea es de la que me ocupare en el presente trabajo partiendo de la premisa inicial que la investigación y los aportes son limitados debido a que hace solo un año que hemos iniciado la recolección, análisis y sistematización de las entrevistas y material relacionado a los detenidos por homicidio y abuso sexual en la sede de Alcaldía de Investigaciones de la Policía de la Provincia, es decir antes de ir a la Cárcel.

Se trabaja en equipo interdisciplinario con el cuerpo de policías abocados a la tarea de investigación de éstos delitos, procesando en un sistema informático el perfil de los agresores conocidos, a los fines de colaborar en el esclarecimiento de los hechos. La Dirección General de Investigaciones Criminales cuenta con un sistema informático el cual mediante cámara digital se archiva directamente la foto del detenido con un número para su identificación, los datos personales, laborales y familiares y antecedentes judiciales, entre otros, a lo que se anexó un apartado sobre perfiles criminales con datos útiles para los fines investigativo policiales, quedando información confidencial y de uso profesional en el Equipo para acceso solo de sus integrantes.

El contenido de esta investigación, tiene como objetivo el ayudar a los investigadores policiales de la Dirección General de Investigaciones Criminales, ha explicar, éstos fenómenos delictivos, colaborando desde nuestro rol profesional con la Justicia. Para ello se analiza el delito de homicidio y abuso sexual desde su etiología más profunda. Partiendo del supuesto teórico de que un sujeto desde la concepción traerá unidos a él, factores en su favor y factores en su contra, es decir los antecedentes de los padres, y aquí comienza su predisposición o su resistencia a actos delictivos. Además existirán otros factores importantes como el medio ambiente en que este se desarrolle, construyendo así su personalidad como resultado del atravesamiento socio-histórico y familiar en el que creció.
Se analiza la conducta del delincuente desde el punto de vista biológico, psicológico y social. Tratando de comprender que tipo de personalidades realiza este tipo de delito seleccionados para la investigación como son el homicidio y el abuso sexual y por que.
El uso de la psicología para capturar criminales tuvo inicios literarios que datan de 1. 841 y en la realidad, fuera de la ciencia ficción, esta aplicación tuvo principio en Gran Bretaña en el año 1888, cuando el Doctor Philips, patólogo forense, diseñó el método modelo- herida, que se basaba en la comprensión de la naturaleza de las lesiones de la víctima, con base para la elaboración estadística del perfil del delincuente (Turvey 1999). Posteriormente tuvieron lugar las investigaciones del Doctor Cesar Lombroso publicados en el Hombre delincuente o la del criminólogo alemán E. Kret. En el año 1956, un terrorista apodado "Mad Bomber" (el Dinamitero Loco) mantenía aterrorizada la ciudad de Nueva York tras haber colocado un total de treinta y dos paquetes con explosivos. Habían pasado ocho años desde la primera explosión y las fuerzas de seguridad no tenían claros indicios sobre el autor de los atentados, hasta que un psiquiatra llamado James A. Brussel les puso sobre la pista.

El doctor Brussel explicó, que el trabajo normal de un psiquiatra consiste en examinar a un individuo y, partiendo del examen, inferir cómo se comportará en determinadas situaciones. Para poder llegar a sus sorprendentes conclusiones simplemente siguió el proceso inverso: deducir la personalidad del individuo partiendo de sus actos.


En realidad, no fue hasta principios de los años 80 cuando esta técnica empezó a ser utilizada en los Estados Unidos como una eficaz ayuda en la investigación criminal. Por aquel entonces no se hacía una clara distinción entre los distintos tipos de criminales, y mucho menos desde un punto de vista psicológico. La mayoría de los cuerpos de seguridad dejaban ese papel a otros profesionales como sociólogos o trabajadores sociales, sirviéndose como disculpa que la única misión de la policía era únicamente detener al delincuente y no estudiar su personalidad. Un pequeño grupo de agentes del FBI que más tarde fundarían la famosa Unidad de Ciencias del Comportamiento (hoy llamada Unidad de Apoyo a la Investigación), les demostrarían con hechos lo equivocados que estaban. La curiosidad de estos agentes les llevó a la Asociación Psiquiátrica Americana y a la Academia Americana de Ciencias Forenses, entre otras, considerando que expertos ajenos al mundo de la policía podían enseñarles cosas que no sabían. Al mismo tiempo se pusieron en contacto con departamentos de policía locales y les pidieron copias de sus casos archivados sobre los criminales violentos con el fin de estudiar casos individuales y establecer alguna similitud entre ellos. Así, analizando detenidamente ese material, comenzaron a ver las posibilidades de realizar una investigación con profundidad que condujera a una mayor comprensión de los criminales violentos.

En la actualidad existe una proliferación de libros, revistas e Instituciones Policiales y Judiciales o asesores privados en el mundo que cuentan con la confección de perfiles criminales, como en los países bajos, España, Reino Unido y como ya fue citado Estados Unidos, entre otros.

La expresión “perfil criminal” se conoce con varios términos y acepciones en la literatura policial y forense: perfil psicológico “psychological profiling” Homant y Kennedy (1998), perfil de la personalidad del criminal “criminal personality profiling” McCann, (1. 992), perfil del agresor ”offender profiling”, Jackson y Bekerian (2000), perfil criminal “criminal profiling”. Stanton, (1997), perfil geográfico “geographic profiling” Rossmo (sf) citado por Homant (1. 998) e Investigación analítica criminal “criminal investigative analysis” Knight, Warren, Reboussin y Soley (1998). A continuación se presentan definiciones tradicionales de perfiles criminales emitidas por autores reconocidos y al final del apartado, se propone una definición general que recopila los conceptos de la literatura para unificar el lenguaje y favorecer la comunicación, lo cual constituye un paso fundamental en el avance del conocimiento:
· El centro nacional de Estados Unidos para el análisis del crimen violento (1990), citado por Knight y colaboradores, (1998), define la investigación analítica criminal como una herramienta investigadora que usa datos de la escena del crimen para generar información descriptiva y probable sobre un ofensor, disminuir el número de sospechosos y ayudar en esfuerzos de aprehensión.
· Similarmente y de acuerdo con Ressler y colaboradores, (1986), citados por Homant y Kennedy (1998) y Ailt y Reese en 1980, citados por Knight (1998), el uso de perfiles psicológicos en los crímenes puede ayudar a determinar el tipo de personalidad del criminal y sus características conductuales desde un análisis de los crímenes que él o ella hayan cometido; la técnica permite realizar un perfil del agresor tenga o no tenga antecedentes judiciales, si los tiene seria un criterio facilitador para la elaboración del perfil (Homant, 1998); esta definición está relacionada a la del FBI (Federal Boureau of Investigation), la cual determina que el perfil criminal es una herramienta que ayuda a obtener información específica del delincuente agilizando la investigación, además brinda información a la policía sobre la manera más adecuada de interrogar sospechosos.
· Así, Ressler y colaboradores (1. 999), aclaran que los perfiles criminales sirven para describir el tipo general de persona que puede cometer un acto criminal, no para señalar a un individuo determinado.
· En 1998 de acuerdo con el boletín criminológico de la Policía Nacional de Colombia se afirma que la elaboración un perfil psicológico – criminal, se basa en la evidencia que el criminal dejó o no en la escena del crimen y en pautas características que distinguen a ciertos individuos de la población en genera, la información puede incluir: la raza, el sexo, la edad, el estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio, madurez sexual, posibilidad de que cometa otro crimen, antecedentes policiales, nivel de escolaridad, estatus, relaciones interpersonales, entre otros.
· A manera de conceptualización y , con base en la literatura revisada, se acuerda que la elaboración de perfiles criminales es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales (personalidad, comportamiento, motivación y aspectos demográficos) del perpetrador con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura.


Modalidad de Trabajo

Se ha trabajado en la concientización del personal policial explicándoles que la perfilación criminal, permitiría establecer los retratos psicológicos de distintos tipos de criminales: asesinos, secuestradores, terroristas, violadores, pedófilos y pirómanos, a partir de detalles aparentemente triviales. La perfilación criminal no es algo general, sino un proceso que trata de reconstruir un comportamiento individual. Tampoco pretende poder dar el nombre y la identidad de un delincuente, sino que es una ayuda en la orientación de la investigación, en el interrogatorio de sospechosos, en el juicio y para comprender la motivación del asesino.

En sus inicios en Estados Unidos se ha promovido mayoritariamente el método inductivo para establecer el perfil psicológico. Esto consiste en una generalización a un criminal determinado a partir de las características comportamentales compartidas por otros criminales que han sido estudiados en el pasado. Sin embargo, la nueva generación de perfiladores, en su mayoría europeos, utilizan el método deductivo, que se apoya en la interpretación de pruebas legales, incluyendo las fotografías de la escena del crimen, los resultados de la autopsia, un estudio profundizado sobre la posible relación entre la víctima y el agresor, con el fin de reconstruir lo más exactamente posible los patrones de la escena del crimen a partir de los patrones del comportamiento del agresor, sus características emocionales y motivacionales; desde el Equipo Psicológico se trata de trabajar siguiendo este modelo deductivo europeo.

El perfilador europeo rara vez acude a la escena del crimen, sino que trabaja a partir de un dossier (en nuestro caso sobre la base del sumario o expediente judicial) que recibe con las primeras constataciones por parte de la policía de la escena del crimen, las declaraciones formuladas por los testigos, los interrogatorios del vecindario, las fotos y los planos de la escena del crimen, el informe médico forense y las fotos de la autopsia, el análisis balístico, etc. A continuación se detallará los resultados de la investigación conforme la modalidad de trabajo elegida por el Equipo para la perfilación de los delincuentes.


¿De qué se compone un perfil criminal?

Después de haber revisado a varios autores, que trabajan en perfiles criminales, se logró acordar en el Equipo un modelo en la elaboración o generación del perfil de criminales con base en la evidencia psicológica de la escena del crimen y/o en las entrevistas con los detenidos, es decir mediante el método deductivo. Así, se dividió el proceso en cuatro fases:


Evaluación de la escena del crimen

Una vez que tenemos el sumario o expediente judicial con los datos del caso, y tras una evaluación de los hechos, empezamos estudiando en primer lugar la escena del crimen. Cada dato, por elemental o trivial que nos parezca, nos puede proporcionar un indicio sobre la persona (método deductivo) del delincuente entrevistado, alojado en la Alcaldía de Investigaciones.

La puesta en escena de un crimen es muy importante, nos permite determinar si el asesino es organizado o desorganizado. (No sirve de mucho decirle a un policía que anda detrás de un delincuente que es una personalidad psicótica o psicopática si él no tiene preparación en psicología). Necesitamos hablar en términos que se puedan entender. En vez de decir que la escena de un crimen presenta señales de una personalidad psicótica o psicopática, decimos que aquel crimen en particular, era desorganizado u organizado respectivamente. La distinción entre organizado y desorganizado es una forma fundamental de separar dos tipos completamente diferentes de personalidades.

Es más fácil determinar el móvil cuando se trata de un asesino organizado porque premedita, planifica y es capaz de llevar a cabo un plan de acción lógico. Por otro lado, el asesino desorganizado comete sus crímenes por motivos derivados, frecuentemente, de una enfermedad mental y los procesos cognitivos que la acompañan, (visiones, alucinaciones auditivas, etc. ). Además, sabemos que son personas introvertidas y antisociales, al límite de la marginación, solitarios, raramente tienen un empleo estable, viven solos o con los padres y que su comportamiento generalmente es agresivo.


Estudio victimológico

En el caso de que la víctima este viva, de lo contrario se realizará un análisis retrospectivo de ella que permita reconstruir lo más ampliamente posible su personalidad. La información que se debe obtener es: domicilio, reputación en el trabajo y en el vecindario, descripción física hasta de su ropa el día del incidente, su estado civil, hijos, parientes, nivel de educación, situación financiera, datos y antecedentes de la familia, historial médico y psicológico, temores, hábitos personales, hábitos sociales, uso de sustancias psicoactivas, pasatiempos, amigos y enemigos, cambios recientes en su estilo de vida, antecedentes judiciales o contravencionales, la última vez que fue vista, edad, etc. ; y se determina si era una víctima de alto o bajo riesgo (Ressler, 1999). La víctima es la última persona que evidencia el crimen; si esta viva la víctima puede dar información relevante acerca de los eventos ocurridos, pero si la víctima esta muerta, la escena del crimen y el análisis retrospectivo del muerto/a contará la historia. En esta instancia el perfilador debe interesarse en las actividades de la víctima ya que estos elementos pueden dar información que acompaña al perfil.

El papel de la víctima es fundamental si queremos comprender la motivación del asesino y su manera de operar. Empezamos calculando el riesgo que corría la víctima, ya que el riesgo para la víctima está relacionado directamente con el riesgo para el agresor, por ejemplo analizamos un caso de un agresor sexual serial que necesita pasearse en actitud de enamorados con sus víctimas jóvenes estudiantes (de 18 a 25 años) antes del abuso para poder excitarse.

Una vez que conocemos un poco más a la víctima a través de la investigación policial, en Equipo deducimos cual pudo haber sido su reacción con el agresor, y llegar a otro tipo de conclusiones respecto a éste: ¿Porqué una víctima que es de naturaleza pasiva ha podido recibir tantos golpes en la cara? ¿Porqué tiene síntomas de tortura cuando sabemos que por su personalidad tuvo que haber cedido a todo lo que le pedía el agresor? Tal vez esto indique que el agresor disfruta torturando a las víctimas, lo importante para él es castigarlas y no violarlas, por ejemplo como se observo en uno de los casos trabajados. Eso es lo que se llama la firma del asesino (Pili Abeijon, 2003). Saber como la víctima pudo reaccionar nos dice mucho sobre el agresor. El modus operandi es lo que hace el criminal para cometer el crimen, la firma es la razón psicológica por la que lo ha hecho. La firma implica signos identificativos significantes en la personalidad del agresor, por ejemplo, el uso de cierto tipo de cuerdas, el tipo de heridas que inflige, los signos rituales, mutilaciones y torturas, y son hechos estáticos, no varían de un crimen a otro, mientras que el modus operandi es dinámico. Este último evoluciona a medida que el criminal progresa en su carrera y que va acumulando experiencia, por ejemplo en el caso del serial sexual que abusa analmente a sus víctimas, sin golpearles, ni lesionarlas en ninguna otra parte de su cuerpo, pero algunos detalles en cuanto lugar y tiempo que hacen a su modus operandis han ido cambiando, perfeccionándose con cada nuevo hecho de abuso sexual. Lo que nunca cambiará, es la firma, es decir, el motivo psicológico por el cual comete el crimen. En los crímenes, el análisis de la firma es esencial, porque nos permitirá unir varios crímenes entre ellos (Pili Abeijon, 2003).

 

Evaluación de los distintos informes

En este punto deben reunirse todas las evidencias físicas disponibles así como también las conductas, esto asegura que se analicen todas las características del crimen y de la escena, que hubieren recopilado los investigadores policiales e informes forenses presentes en el sumario judicial.
Se debe tener en cuenta el método de acercamiento a la víctima que realizo el ofensor, el método de ataque, el tipo de situación, naturaleza y la sucesión de actos sexuales en los delitos de abuso sexual, los materiales que se usaron, la actividad verbal y los actos preventivos, por ejemplo para que no descubran el cadáver. (Ressler, 1999). Observar la escena de crimen es importante para establecer o para determinar si existen pautas repetidas, entre diferentes hechos, así como también se debe conocer los tipos de criminales; en este último aspecto, se tendría en cuenta lo siguiente: fotografías de la escena del crimen (víctima y el área), informe de la autopsia, informe completo de la situación como la fecha y hora, ubicación, el arma, la reconstrucción de la secuencia de los eventos y una entrevista detallada con la víctima sobreviviente o testigos.


El informe de la descripción del perfil criminal

Una vez entrevistado al agresor detenido y analizado el sumario judicial se puede entonces elaborar el informe del perfil criminal, se puede describir al agresor por su comportamiento y determinar qué deseo quiso satisfacer con sus actos y predecir sus acciones posteriores. Luego se comunica a los investigadores, con consejos o sugerencias para su uso en el terreno en función del tipo de caso o en el interrogatorio del sospechoso, de acuerdo a cada situación.

El problema de la perfilación es que el material base proviene del estudio del comportamiento humano, y eso no es una ciencia exacta. Si un informe del perfil está equivocado puede perjudicar la investigación, por eso hay que estar completamente seguro de lo que se dice en él. Siempre puede y debe ser afinado en función de los nuevos elementos de la investigación.

Trata el tema de la descripción del tipo de persona que ha cometido el crimen y su manera de comportarse con relación al mismo. Se incluyen en el informe las características físicas, costumbres, creencias y valores, el comportamiento antes y hasta el momento del crimen, y el comportamiento después del crimen. Se pueden incluir recomendaciones para el interrogatorio o la entrevista con el asesino. El perfil no incluye todo y no todos los informes sobre perfiles tienen la misma información, en resumen la información que contiene es la siguiente: características físicas de importancia, sexo, edad o su aproximación, estado civil, ocupación, nivel educativo alcanzado, antecedentes judiciales expresados por el detenido y si coinciden con antecedentes reales, reacción ante el interrogatorio policial y detención, grado de madurez acorde o no a la edad cronológica, si el individuo es impulsivo o peligroso en su accionar delictivo, la posibilidad de que haya cometido un delito similar en el pasado, características de personalidad relevantes, entre otros datos importantes.


Algunas conclusiones acerca de los homicidas y abusadores sexuales a partir de las entrevistas realizadas a detenidos para su perfil psicologico


Entrevistas realizadas para establecer Perfil Psicológico de Homicidas y Abusadores Sexuales alojados en Alcaldía de Investigaciones (Período Octubre del 2002 a Mayo del 2. 003)


A partir de la elaboración de perfiles criminales de los detenidos por homicidio y abuso sexual con y sin acceso carnal, se pudieron arribar a las primeras aproximaciones generales de características psicológicas de los autores de éstos delitos, sobre una muestra de ciento cuarenta y seis detenidos entrevistados. Se realizaron todas las entrevistas en la sede de Alcaldía de Investigaciones, incorporándose al sistema de recorrido fotográfico el informe de las características criminológicas más importantes y siguiendo al MANUAL DIAGNÓSTICO Y ESTADÍSTICO DE TRASTORNOS MENTALES (DSM IV), se les adjudicó un código de acuerdo a los rasgos de personalidad sobresalientes en el entrevistado. Es importante destacar que en el delito de homicidio, se observa un aumento marcado de menores de entre 14 y 17 años, que consumen drogas en su mayoría, (sobre un total de veintitrés el noventa por ciento lo hacen, es decir veintiuno)siendo las más usadas la FANA, marihuana Y COCAINA, en general combinadas con alcohol. Delinquen desde muy temprana edad (8-9 años inicia su carrera delictiva) pasando por todos los Institutos de Menores Preventivos y Correccionales, de los cuales se fugan, no teniendo ningún tipo de contención familiar, por el contrario en general sus hermanos están detenidos o tienen antecedentes judiciales, existe el rechazo parental y/o su ausencia en el ejercicio del rol, siendo familias disfuncionales y expulsivas de sus hijos a un medio social de barrios o villas de emergencias en donde abunda el ejemplo del delito, alcohol y droga. Es importante aclarar que en el 98% su escolaridad es de nivel primario, incluso algunos incompleta, por lo que tampoco tienen oportunidad de pertenecer a una Institución Escolar con normas y contención sobre el menor. En el 90% de los entrevistados se observaban como rasgos sobresalientes en su personalidad los coincidentes con ANTISOCIAL (según D. S. M. IV, F60. 2) siendo patrones generales el desprecio y violación de los derechos de los demás, se presenta desde los 15 años, hay un fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente en actos que son motivo de detención (robos, hurtos, etc. ), mienten repetidamente por placer o beneficio personal, siendo impulsivos e incapaces de planificar su futuro. Por último es importante destacar, la irresponsabilidad, despreocupación imprudente por su vida y la de los demás, sumado al efecto alucinógeno y/o estimulante de las drogas que lo llevan a matar una persona sin mediar alternativa alguna. Son asimismo altamente agresivos e irritables, en su accionar demostrando ausencia de culpa. Además sus historias delictivas señalan que son detenidos, se fugan y lo primero que hacen es reincidir marcando con ello una parábola ascendente con relación a los hechos que cometen.
Lo que caracteriza estos crímenes cometidos por menores en cuanto a lo observado en la escena del hecho delictivo es su desorganización. Éstos no escogen a las víctimas de manera lógica, suelen atacar a las llamadas "víctimas de oportunidad", es decir, la primera persona a la que consideran una presa fácil. Como arma del crimen utilizan lo que primero que tienen a mano, un cuchillo de cocina, una piedra, una cuerda, o un arma de fuego, no tienen mucho cuidado para ocultar los restos de sangre, semen o el mismo cadáver. Operan en general en pandillas, que les da seguridad, se hallan respaldados en sus actitudes agresivas, y así mismo hallan un estímulo y gratificación a sus delitos. Por la lectura de los sumarios se desprende que, merodean las calles y arman pleitos pandilleros. Algunos de los que pertenecen a estas pandillas, éstas se transforman en bandas, organizaciones delictivas que incluso ostentan emblemas o distintivos en el vestir, tatuajes (con toda la significación autodestructiva que implica "marcar su cuerpo"), es decir hay un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo, surgiendo cruentos hechos de violencia como consecuencia del enfrentamiento entre éstas bandas.
En cuanto a los homicidios cometidos por adultos (de 18 a 30 años), inician su trayectoria en el delito a temprana edad, alternando entre 12-14 años, pero más tardío que el anterior grupo, carecen de contención familiar, de parejas estables, siendo vínculos transitorios, repitiendo en general su historia con hijos que crecen sin la presencia parental estable. No tienen antecedentes de sostener un trabajo por un tiempo superior a los seis meses, siendo todos diferentes (las llamadas changas), con espacios de tiempo extenso sin ingresos económicos fijos que justifiquen su supervivencia. En cuanto a los rasgos de personalidad sobresaliente son los LIMITE, (según D. S. M. IV, F-60. 31) siendo un patrón general la inestabilidad en las relaciones interpersonales (como antes fue citado en sus relaciones de pareja por lo que hay un alto monto de crímenes pasionales), la autoimagen y la efectividad, siendo marcada la impulsividad para sí mismo (en gastos, sexo, abuso de alcohol y sustancias, conducción temeraria). Sentimientos crónicos de vacío, dificultad para controlar su ira e inestabilidad afectiva (irritabilidad, ansiedad o intensa disforia).


Las lesiones producidas suelen ser en su mayoría:

· Intimidatorias: para acallar y someter a la víctima.
· Motivacionales: del acto violento para satisfacer las necesidades agresivas, a través de heridas, traumatismos, contusiones, etc.

Los entrevistados, tanto menores como mayores, son individuos inestables, inmaduros, proclives a la agresividad frente a la frustración, hostiles, reprimidos, con baja autoestima, necesitados de afecto, inseguros, temerosos, por esta última característica es que la mayoría de los hechos son en banda o pandilla. El placer esta en la violencia ejercida sobre la víctima, aunque no medie penetración (7% de los entrevistados). El acto sexual responde a una reafirmación de su poder en el sometimiento de la víctima frente a su baja autoestima y lograr una gratificación orgásmica libidinal en el sometimiento y la violencia.


Conclusiones

Todo crimen es como un libro entre cuyas páginas se encuentra la solución a su propio enigma. Una acertada interpretación de Ia información ofrecida, basada en el análisis de los datos y las diferentes manifestaciones de la conducta humana desplegada, aumenta enormemente las posibilidades de averiguar la realidad de lo sucedido. Para ello, los investigadores han de conocer y aplicar todas las técnicas que la ciencia les ofrece y así poder contribuir al verdadero sentido de esa bella palabra que es "Justicia". Desde nuestro lugar se trata de aportar un elemento más al esclarecimiento e investigación de homicidios y abusos sexuales, como al interrogatorio de detenidos por éstos hechos.

Los perfiles de criminales conocidos analizados desde nuestro Equipo en una tarea interdisciplinaria con los investigadores policiales, nos llevan a concluir que cada individuo presenta características particulares que lo hacen diferente de los demás, con un modo existencial único, por lo que su delito es la expresión de toda la historia del individuo, con una policausalidad derivada de múltiples relaciones, de su alteración psicológica y social, es un emergente social y familiar. Por lo que la tarea y el trabajo continúan, compartiendo con ustedes nuestras primeras aproximaciones.


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