Las vivencias traumáticas tempranas producen una alteración directa en los mecanismos fisiológicos de la gestión del estrés, lo que incrementa el riesgo de padecer enfermedades en la vida adulta, entre ellas, los trastornos mentales. Numerosos estudios avalan la relación de significancia que existe entre la aparición de patologías orgánicas en la adultez y la vivencia de experiencias traumáticas en la infancia. Entre ellas, la