Comunicar malas noticias es, probablemente, una de las tareas más difíciles a las que se deben enfrentar los profesionales de la salud, a pesar de lo cual ha sido considerada como una competencia menor. Se puede definir la mala noticia como aquella que drástica y negativamente altera la propia perspectiva del paciente en relación con su futuro. Los factores que dificultan la comunicación de malas noticias pueden ser variados y por otro lado el aprendizaje de habilidades de comunicación puede producir un impacto positivo tanto en el dador como en el receptor de malas noticias.Existen diversos protocolos que pueden ser de utilidad para cumplir esta tarea. Saber manejar las Malas Noticias puede disminuir el impacto emocional en el momento de ser informado, permitiendo ir asimilando la nueva realidad poco a poco y afianza la relación médico-paciente. El presente articulo establece una reflexión sobre el estado de la cuestión en sus diferentes vertientes, así como se apuntan una serie de pautas orientativas o estrategias de como dar esa comunicación de malas noticias.