Las familias proporcionan en España hasta un 80% de los cuidados de salud que demandan las personas dependientes. Estas tareas, habitualmente recaen sobre una cuidadora principal que experimenta, en mayor o menor grado, problemas de salud como consecuencia del ejercicio de su rol. El interés por desarrollar tratamientos adecuados capaces de ayudar a las cuidadoras a recomponer su equilibrio emocional y desarrollar su rol sin consecuencias para su salud física ha propiciado l