Luego de un estudio prospectivo longitudinal con una cohorte de casi 200 personas en alzheimer y otros tantos con envejecimiento normal, ya publicado, revisamos ahora factores de comportamiento y respuestas sensoriales identificatorias en vida sana y ya afectada de ambos géneros. Los comportamientos considerados fueron: el déficit de afrontamiento frente a pérdidas personales sensibles, la matriz afectiva, la red social en que se insertan, la relación con las entidades abstractas, la apatía y la demotivación.Colocadas en un escenario de aislamiento objetivo o subjetivo extremo muchas personas bajan la percepción sensorial identificatoria recurriendo al mecanismo normal de modulación atencional, con lo que agravan los déficit sensoriales identificatorios que se han reportado con mucha frecuencia. Esto lleva a la disolución de las redes neuronales, ya que éstas se arman y se recuperan a través precisamente de la estimulación sobre las neuronas sensoriales, disolviéndose en primer lugar las más lábiles, recientes, episódicas y menos reforzadas, y luego las más complejas y reforzdas, o las más cargadas de emotividad, es decir, armadas con umbrales sensoriales bajos y por ende con alta estimulación. Se produce así la dementización por disolución de redes neuronales, la pérdida de las funciones cerebrales que se iniciaron en el embrion.