La personalidad resistente o dureza constituye una estructura de personalidad basada en tres dimensiones: control, compromiso y reto. Numerosas investigaciones muestran que las personas con alta puntuación en escalas de dureza son capaces de afrontar situaciones de gran estrés permaneciendo sanas física y psicológicamente. Este estudio tiene como objetivo comprobar si la personalidad resistente reduce la sintomatología ansiosa y depresiva en personas con VIH.