Es importante que los niños, adolescentes y adultos desarrollen de distintos modos sus competencias comunicativas, pero es aún más necesario en aquellas personas que trabajan con personas, especialmente los que trabajan en educación y salud. En un mundo con tantos altibajos como el que vivimos, es imprescindible que los profesionales tengan un sólido equilibrio que facilite una comunicación serena en el trabajo educativo y terapéutico. Una experiencia de psicomotricidad, aplicada a la formación personal en profesionales del campo docente y terapéutico, muestra una manera de construir un clima favorable a la confianza, el diálogo, la sinceridad y el respeto que debieran ser norma en la comunicación educativa o terapéutica. El trabajo sistemático de autoconocimiento mediante la psicomotricidad permite elaborar los diversos aspectos personales que podrían obstaculizar una fluida comunicación con alumnos y pacientes, para poder ofrecer lo mejor de nuestra profesión a los que acuden a nosotros. Teniendo en cuenta que desde hace muchos años vengo trabajando en el campo de la docencia y la terapia, quiero aportar un tema de gran importancia para mi, como es la formación personal, como riqueza en todos los campos, para la interacción con todo nuestro entorno, ya sea profesional o personal.