Recientemente múltiples investigaciones han incidido en el déficit cognitivo del trastorno bipolar, aun en fase de eutimia: Martínez-Arán et al (2000), Osuji & Culliu (2005), Daban et al (2005), Savitz (2005), Robinson & Ferrier (2006). Sin embargo, hay dos cuestiones todavía controvertidas: el papel del tratamiento farmacológico y el de la historia previa de síntomas psicóticos. Se realizó un estudio analítico de diseño transversal constituido por dos grupos de pacientes diferenciados por la variable historia de síntomas psicóticos (BP+ y BP-). Además, se reclutó un grupo de 48 voluntarios sanos apareados por edad, sexo y nivel socioeducativo. La media de fármacos recibidos fue de 2, 39 (DE 1, 22), con un mínimo de 1 y un máximo de 6. Los bipolares BP+ tomaban en mayor medida la combinación Estabilizador + Antipsicótico, y aquellos BP- toman sólo Estabilizador.Existen diferencias en el tipo y combinación de psicofármacos, pero no en el número (x2; p=0, 000). Las puntuaciones en atención sostenida mostraron diferencias significativas entre los 3 grupos (ANOVA; p = 0, 002), indicando unas puntuaciones significativamente más bajas de los grupos BP-y BP+ respecto a los controles. Por tanto, el déficit atencional se asocia al trastorno bipolar, independientemente de la historia de psicosis. El tratamiento ?estabilizador + antipsicótico? se asocia, además, a peores resultados en el test de Asarnov que la fórmula ?sólo estabilizador? (ANOVA; p= 0, 00). La determinación de diferencias entre los distintos antipsicóticos atípicos comercializados en la actualidad en cuanto al rendimiento de atención sostenida queda como objetivo de futuras investigaciones.