En el presente trabajo se exponen los resultados de un estudio por medio de poligrafía que incluye tasa cardiaca, volumen del pulso, electromiografía frontal y temperatura cutánea, de 75 pacientes diagnosticados de trastorno por estrés postraumático en dos situaciones (basal e imaginando la escena traumática). Los datos se comparan con los obtenidos de un grupo control que no ha desarrollado el trastorno. La activación del sistema nervioso autónomo se corresponde con un incremento de la frecuencia cardiaca y de la temperatura, con disminución de la amplitud del volumen del pulso y la activación somática se traduce en un incremento del tono muscular. Los pacientes con TEPT presentan un nivel de activación basal más alto que en los sujetos controles. La activación se incrementa en situaciones de recuerdo o imaginación del acontecimiento traumático y se prolonga más allá de estas situaciones, no alcanzándose un adecuado nivel de recuperación, como ocurre en los controles. Los resultados obtenidos parecen indicar que los pacientes con TEPT presentan con respecto a los sujetos controles, un balance autonómico desequilibrado. Este patrón se caracterizaría por una hiperactivación simpática, al inicio de la actividad del recuerdo traumático (imaginación), que la acción del parasimpático no consigue reducir, durante el periodo de recuperación, y se mantienen elevados durante todo este periodo. Estos datos pueden tener significación en sí mismos, por formar parte de la sintomatología que presentan estos pacientes, y también por proporcionar información sobre procesos encubiertos (ocultos a otros procedimientos de evaluación) no evaluables directamente.