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La relación de objeto patológica en el test de Rorschach.

Autor/autores: Teresa Pont Amenós
Fecha Publicación: 01/01/2002
Área temática: Psiquiatría general .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Esta conferencia trata de mostrar algunos de los índices de patología que pueden aparecer en las relaciones interpersonales que el sujeto tiende a establecer y cómo éstos se ven reflejados en el test de rorschach.

El trabajo empieza con una breve referencia al concepto de relación de objeto, basándonos en contribuciones teóricas de diversos autores especializados y sigue con la descripción de los resultados de un protocolo del test administrado a un paciente psicótico de 53 años. Estos índices de patología serán ilustrados con algunas transparencias.

Palabras clave: test de rorschach


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La relación de objeto patológica en el test de rorschach.

Raissa Llorca; Teresa Pont Amenós.

SOCIEDAD CATALANA DE RORSCHACH Y MÉTODOS PROYECTIVOS
PASAGE MARIMÓN, 7 PRAL. 2ª
08021 Barcelona, España.

[otros artículos] [24/2/2002]


Esta conferencia trata de mostrar algunos de los índices de patología que pueden aparecer en las relaciones interpersonales que el sujeto tiende a establecer y cómo éstos se ven reflejados en el test de rorschach.

El trabajo empieza con una breve referencia al concepto de relación de objeto, basándonos en contribuciones teóricas de diversos autores especializados y sigue con la descripción de los resultados de un protocolo del test administrado a un paciente psicótico de 53 años. Estos índices de patología serán ilustrados con algunas transparencias.


Introducción

Para Freud no hay necesidad instintiva, ni situación angustiante, ni proceso mental alguno en el ser humano, que no se desarrolle a partir de objetos externos. Afirma que existe un poderoso impulso que tiende a ligar las fantasías, desde el principio de la vida, a diferentes objetos (reales o fantaseados) que se convierten posteriormente en símbolos (símbolos-fantasías que permiten una salida, un cauce para las emociones del bebé).

También para M. Klein la relación de objeto y la relación interpersonal tal y como es vivida en el mundo interno del ser humano, es la clave-guía para comprender la estructuración de la personalidad, la enfermedad mental y la psicopatología. Según ella, si en la época temprana de la vida, existe una gratificación básica en el mamar o en la “alimentación”/interacción básica con las personas más significativas al cuidado del bebé, es un buen indicio de cara a desarrollar un yo enriquecido y con fuerza para soportar y manejar las ansiedades, siempre que éstas no sean excesivas.

La lealtad hacia personas y grupos humanos, la fidelidad hacia las propias ideas o creencias, aún en los momentos más difíciles, ella lo relaciona con la internalización de figuras parentales vividas como básicamente bondadosas y la identificación con ellas. Afirma también, que según el yo haya sido capaz de tolerar las ansiedades primitivas, el sadismo y tenga la capacidad de establecer una fuerte relación libidinal con sus objetos parciales (no se percibe a la figura significativa como un todo sino de forma parcializada), así podrá pasar de una introyección de objetos parciales a objetos totales (y según como se desarrollen estos procesos, así será el desarrollo mental del individuo). Así, pues, si las relaciones de objeto que el sujeto establece están dominadas por objetos internos parciales, esto puede llevarle a una estructura más psicótica; y si, por el contrario, éstas están básicamente dominadas por relaciones de objeto interno total, en este caso habrá una mayor integración en el desarrollo mental del sujeto.

Los aportes de estos autores y de otros continuadores de las diversas escuelas de psicoanálisis, han concluido que incluso en el adulto, la percepción de la realidad nunca se libera de la influencia del mundo interno, distinguiéndose relaciones objetales conscientes (producto de interacciones reales) y RO inconscientes que contienen objetos fantásticamente terroríficos o bondadosos producidos por la actividad de la fantasía inconsciente en el desarrollo temprano, derivados de la frustración de las necesidades biológicas más primarias. Será el intento del individuo de reconciliar estos dos sistemas en sus presentes interacciones con su mundo, el que determine su conducta idiosincrática.

 

Aportaciones de algunos especialistas en el test de Rorschach

Diversos autores han investigado y obtenido algunas conclusiones en relación con este tema en el T. de Rorschach.

En un estudio comparativo entre desarrollo normal y patológico del concepto de objeto en el R. ( Blatt et al 1976), que partía de considerar que la percepción y la acción del ser humano se hallan influidos tanto por los aspectos reales de las situaciones como por los fantaseados, y que sólo sobre la base de la teoría de las relaciones objetales, es donde se tomarán en cuenta tanto las relaciones del Yo con los objetos internalizados, como con los externos, es que se desprende que puede lograrse una integración entre los conceptos de impulso y estructura del yo.

En las dos estructuras primordiales de la personalidad encontraríamos, que en la psicosis se daría un conflicto entre el yo y el mundo exterior, y en la neurosis, el conflicto recaería entre el yo y el ello (concepto freudiano por el que se entiende el mundo más instintivo del sujeto).

A partir de ahí se observaron estas características:

En la normalidad se encontraría un marcado aumento con la edad de las respuestas H puras (respuestas de contenido humano), con una declinación en el nº de respuestas H sin acción y un aumento en la acción receptiva y benévola, integrada y congruente con las figuras percibidas.

A nivel psicopatológico, en cambio, se daría un más alto nº de respuestas H mal vistas o idiosincráticas, evolutivamente más avanzadas (H pura, funcionalmente articuladas, benévolas y reactivas). Y cuando los pacientes estudiados daban un nº significativamente mayor de respuestas H bien vistas, éstas se daban en un nivel evolutivamente más bajo (parahumano, distorsionado, inmotivado, incongruente, inespecífico, malévolo y pasivo).

Vera Campo, acorde con otros autores como Weiner y Klopfer, considera que el estudio de las RO en el Rorschach se halla circunscrito a la consideración de las respuestas de movimiento y también de contenido humano (Relación objeto patológica 1-2. gif).

 


Relación objeto patológica 1. gif


Relación objeto patológica 2. gif

 

Alcock, como Exner, también refieren que según cómo trata el examinado cada una de sus respuestas, en especial las humanas, ayuda a comprender el trato que da a sus objetos, internos y externos.

La ausencia de H indica aún más fuertemente que la ausencia de M (respuestas de contenido humano) la falta de empatía. Una persona que no ve seres humanos en el Rorschach puede carecer de imaginación o ser demasiado poco inteligente o demasiado superficial o reservada para permitir involucrarse con la experiencia del Rorschach. Frecuentemente se evita el contacto con otros seres humanos en el test debido a algun transtorno severo de la relación con los objetos internalizados buenos; ¿las imágenes internalizadas son tan dolorosas o conflictivas que resultan inaccesibles a la conciencia? ¿ se borran antes de poder ser actualizadas en preceptos? ( Mayman 1967).

Pietrowski vincula el M y su contenido a las relaciones interpersonales. La agrupación que trata sobre la percepción interpersonal hay que estudiarla detenidamente a la hora de traducir importantes elementos relativos al tipo de relación objetal que el sujeto tiende a establecer. Es decir, que más allá de que en su conjunto es difícil en el Rorschach extraer información sobre cómo el sujeto percibe a los demás y se relaciona con ellos, porque ningún dato del test da información sobre el ambiente real, las variables de esta agrupación sí parecen representar algunas de las necesidades, actitudes, prejuicios y estilos de respuesta que frecuentemente existen en las personas. Así el CDI (concepto que indica la habilidad relacional) expresa características sobre la capacidad de mantener adecuadas relaciones sociales y enfrentarse a las demandas del entorno ; HVI: actitud de confianza o desconfianza en los demás. . . . ; movimiento pasivo que exceda al activo como tendencia a eludir responsabilidades y a colocarse de forma pasiva ante el otro; las respuestas de contenido Food (respuestas de comida) añaden ciertas connotaciones de fuerte dependencia-oral algo más primaria a nivel evolutivo. AG (respuestas de contenido agresivo) y COP (respuestas que indican algún tipo de cooperación) expresa si éste percibe la agresión como inherente al mundo interpersonal, o cómo son las posibilidades de interaccionar con el objeto. El índice de aislamiento señala si ha establecido una relación profunda e intensa con los demás.

Si el nº de contenidos humanos, según el EB (estilo vivencial), se da dentro de un intervalo medio, se puede concluir que el sujeto se interesa por las personas. Es importante también evaluar los movimientos humanos en A (respuestas de contenido animal) y Ad (respuestas de detalle animal), en Hd (respuestas de detalle humano), (H) (respuestas de contenido paranormal) y (Hd) (respuestas de detalle paranormal) como manifestación de la huida en la fantasía, de tendencias críticas y hostiles y de preocupación consigo mismo. Forma de negación del entorno social, que representa si es alto, un distanciamiento o desconexión del mundo real (personas constreñidas en su medio).

Los datos sobre Autopercepción traducen la estimación de la valía personal frente a otros, sean reales o imaginarios. Egocentrismo y Fr (respuestas de reflejo) con la significación de narcisismo, la capacidad de autoexamen o de tridimensionalidad en FD (respuestas que indican dimensionalidad), las resp. MOR (de contenido mórbido) si la visión de sí mismo es negativa o V si la introspección es dolorosa.

 

Schachtel alude que la cualidad específica del movimiento o postura percibido indica ciertas actitudes básicas de la persona. Como Rorschach, afirma que la vivencia de lo quinestésico, se relaciona con la identificación (proyección de actitudes y vivencias propias sobre personas u objetos percibidos) e implica una relación objetal ( juego de roles y actitudes que pueden ser conscientes o no). Por ejemplo, diferencia entre un carácter oral-dependiente : “pajaritos en el nido con los picos abiertos esperando ser alimentados”y un carácter oral-agresivo: “águila con pico abierto abalanzándose sobre una presa”.

Este autor enfatiza la necesidad de distinguir entre la identificación con el movimiento percibido y la contraidentificación o disociación (y proyección) de las actitudes básicas, a través del estudio detallado del lenguaje, gestos y expresión facial, a fin de observar el grado de autorreferencia que muestra la respuesta y la identificación encubierta o no, con el movimiento percibido o su rechazo. Por ej. IV “ Un horrible gigante, algo monstruoso, en actitud amenazante”, más bien indicaría contraidentificación, rechazo y probable proyección de un aspecto propio sobre la imagen masculina, que su aceptación como parte integrante del self. Así como, VII “Una bailarina coqueteando frente a un espejo” representaría una actitud egocéntrica y narcisística probablemente egosintónica.

Las respuestas de Textura se refieren a la necesidad de tener contactos interpersonales afectivos; cuanto menos dominadas por la forma, tanto más infantil y disruptiva será la necesidad. . Percibiendo y sintiendo al objeto como cálido, suave, áspero, repugnante, frío, duro. . etc nos puede informar acerca de su vivencia afectiva de las relaciones objetales (Relación objeto patológica 3. gif).


Relación objeto patológica 3. gif

 

Lo importante no es sólo su codificación correcta (más cercana a la percepción y vivencia del sujeto) sino el hecho de incluir su calidad vivencial en la interpretación, ya que según V. Campo( que incluye el concepto de dependencia implícito en la “necesidad” de cercanía de un objeto), nos puede ilustrar acerca de cómo es sentida la relación (persona real o imaginada) que puede ser expresada en el R de diferentes maneras:

-verbal (T cálida, T fría, T desagradables o T intelectual sin adjetivo alguno que implica un vínculo cauteloso, más distante , en el cual la emoción es inhibida o disociada o intelectualizada : por ej:”mezcla de colores”)

- no verbal (con los dedos, frotando, vivencia más infantil o primitiva), incluye este
concepto de dependencia, implícito en la “necesidad”.

Kohut y Kernberg, a partir de trabajos de Urist, realizaron una escala para evaluar la progresión desde la separación- individuación hasta la autonomía del self respecto a otros con el fin de evaluar las relaciones objetales. Progresión que iría desde la expresión de un yo fuerte distinguido por una clara diferenciación entre las representaciones del self y del objeto a través de una respuesta que evidenciaría una mayor diferenciación, conflicto que se desarrolla en un nivel evolutivo más maduro : “ Dos ciervos empujándose con los cuernos y haciendo fuerza con las patas traseras”, a otra de un nivel evolutivo inferior, por ej :Lam V “. . . Colisión entre tres liebres, no se distinguen bien los cuerpos. . . han chocado y chafado en un solo cuerpo” (esta última sería un claro ejemplo de respuesta border, en la cual no hay diferenciación clara entre los objetos).

La diferenciación fue un concepto que también fue estudiado por Blatt et al, analizando las respuestas humanas en el R de acuerdo con los principios evolutivos , en el sentido de H, Hd, (H) y (HD), conjuntamente con el de la articulación (especificación detalles perceptuales por ej. tamaño, postura y vestimenta, y funcionales por ej. sexo, rol e identidad específica) y el de la integración (motivación de la acción, la naturaleza y contenido de la integración del objeto con la acción y con otro objeto) desde lo evolutivamente más bajo hasta los niveles más altos.

También son reflejo de modalidades de contacto objetal, las expresiones emocionales del sujeto, las repuestas de Color, que puede ser, desde controlado por el yo (modulado, adaptado y espontáneo) o por el contrario, explosivo, lábil, invasor, etc. . (Relación objeto patológica 4. gif).


Relación objeto patológica 4. gif

 

Lunazzi ha tratado el tema, enfatizando también que aparte del Color por otra parte los mayores indicadores para detectar el establecimiento de buenas relaciones objetales en el R, se obtiene en las respuestas del Claroscuro y Movimiento.

Él, relaciona el Color con la resonancia del impacto afectivo y su manejo en la conducta manifiesta( cuyo éxito ante el impacto dependerá la experiencia de pasividad del yo cuyos extremos podrán ir desde una extrema pasividad con fuerte invasión afectiva y descarga posterior al impacto, ej: en Lam II shock, parálisis, rechazo a producir respuestas o “nada más sangre” o Color puro, hasta la actividad del yo con recepción del impacto y manejo adecuado de la respuesta, ej. en Lam II D rojo superior: “ Medias rojas de Navidad “).

Junto con Klopfer agrupa las respuestas al color en tres grupos:

-I Respuestas al Color cromático expresivas de gran actividad Yoica

-II Resp. Al Color cromático con escasa actividad Yoica y labilidad afectiva

III Resp. Indiferenciadas al Color cromático, con mínima actividad del yo.

En los grupos I y II hay conservación del reconocimiento y contacto con el objeto, mientras que en el III, indiferenciadas, predominan los fines autocéntricos de control y descarga impulsiva.

En el I se encontrarían las respuestas al Color expresivas de gran actividad yoica pero en diversas gradaciones.

- En las respuestas FC (respuestas de forma-color) se daría una estrecha relación con el mundo del objeto y con la percepción de la realidad, ligazón al objeto mediante un vínculo diferenciado con él (ej Lam III D centro, “Moño bermellón”: capacidad de buena relación afectiva).

- Habrian otras respuestas FColor forzado, que según el grado de distinto forzamiento, implicaría una mayor o menor conciencia de artificialidad del vínculo , falta de enriquecimiento afectivo y satisfacción en sus interacciones objetales(ej: Lam VIII “Pumas rosas”)

- otras, intelectualización de la respuesta afectiva para poner distancia a la amenaza de invasión del color cuando el color atribuido tiene un significado simbólico (Lam II . . ”lo rojo furia que se escapa. . . ”)

- y otras, FC nivel formal negativo, cuando el objeto tiene color pero la correspondencia con el área usada es inadecuada respecto a la forma (ej. Lam VIII “arco iris por la impresión de muchos colores”. . ) que denota esfuerzo no exitoso por controlar las emociones.

En la II se encontrarían las respuestas al Color expresivas de moderada actividad yoica. Se daría una distinta gradación entre:

- Respuesta CF que se referiría a un objeto indefinido o de forma vaga, clase de afectividad que se encuentra permanentemente en búsqueda del objeto, se desea y se busca la adaptación pero no se la encuentra( labilidad que al no hallarse establecida la relación objetal diferenciada, sería la disposición para relaciones sustitutivas de todo tipo ej. en Lam IX “una flor, por la forma y color, cualquier flor”).

- o respuestas CF de color forzado, donde el sujeto siente que debe comprometerse emocionalmente pero es incapaz de hacerlo reteniendo un buen control emocional (Lam IX “árbol de colores, por los colores aunque nunca un árbol puede tener esos colores).

- o también cuando CF o color arbitrario es usado el color de modo no colorido (Lam VIII “ interior del cuerpo, por los colores de entrañas”. . . , la persona parece necesitar hacer algo respecto a las demandas emocionales de las situaciones sociales pero es incapaz de una genuina respuesta emocional quizás por estar sumergido en sus propios problemas). . . . .

- hasta respuestas de Color de significado simbólico y forma (vaga o indefinida) o resp. CF o de color y forma negativa, donde el color puede ser el apropiado pero sin esfuerzo por conciliarlo con la forma de la lámina por su gran excitabilidad emocional, indicando fracaso del yo, que queda pasivamente a merced de los impactos, sin tratar de entenderlos, pudiendo expresarse a través de una descarga emocional intensa y masiva, inadecuada con respecto a la situación social( ej Lam II . . . ”. . intervención quirúrgica, por los colores y sangre. . no le puedo decir más, . . . . es una idea”).

 

En la III se darían respuestas indiferenciadas al color con mínima actividad del yo. Tal indiferenciación y ausencia de esfuerzo integrativo con la forma, en términos de relaciones objetales, supone una personalidad también igualmente indiferenciada, propensa a manejarse con identificación primaria con el objeto, actuadora y explosiva con escasa actividad mediadora del yo. Se dan diversas respuestas en este grupo según las distintas técnicas de control con respecto al impacto emocional:

- en respuestas C puro, tradicionalmente se refleja una expresión de afectividad impulsiva cuya finalidad única es sólo descarga de afectos( descontroles yoicos por factores orgánicos tipo lesionados cerebrales, epiléesias, etc o por pérdida de las funciones integradoras del yo en la psicosis. , que no pretende la relación de objeto.

- en resp. Cn (de color nominal), muy patológicas, implicaría una manera mágica de tratar con una situación emocional, traduciendo la identificación del sujeto con un objeto omnipotente para negar su incapacidad y fragilidad, con negación masiva de dificultades (propio de adultos débiles mentales o en organicidad y psicóticos).

- en C descripción de colores puros, trato superficial con el objeto para evitar un contacto profundo que le resulta catastrófico (en personalidades retraídas con fuertes componentes pasivos).

- en C simbólico (idea abstracta como "alegria", "juventud" ), maneja el color sin participación verdaderamente afectiva, con el objeto de mantener el control precario emocional con el objeto.

Shafer afirma que en un individuo la imagen de sí mismo y de los que le rodean, sus valores y su concepto de la vida, se identifican en gran parte por los atributos de las personas, objetos y acontecimientos que le interesan y que tienden a destacarse en las respuestas al Rorschach. Recomienda realizar el análisis del contenido como expresión de los intereses pero nunca tipo diccionario. Afirma que para que una interpretación tenga verdadero sentido habrá de ser verificada o refutada por el material clínico, que habrán de converger al menos varias líneas de inferencia y que los puntos de arranque de estas líneas deben ser imágenes, clasificaciones, actitudes hacia el test, al igual que sus interrelaciones y secuencias ( prueba de validez).

A continuación, haremos referencia al protocolo del test de rorschach perteneciente a un paciente de 53 años diagnosticado de esquizofrénico. De los comentarios al respecto, así como del informe, pretendemos ilustrar todos los elementos anteriormente mencionados.

Creemos que este caso es especialmente significativo de una relación objetal gravemente perturbada que se pone de manifiesto, no sólo con la destrucción de la mente del propio sujeto (psicosis), sino también con la materialización de un acto tan destructivo como el homicidio de la propia madre.

 





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