La sobrevida de un organismo depende de su capacidad de reaccionar y de adaptarse al contínuo estímulo de agentes físicos y emocionales que alteran el equilibrio al extremo de ponerlo en peligro. Para ello, los seres vivos han desarrollado una compleja respuesta adaptativa que posibilita la integración de distintos mecanismos dirigidos tanto contra estímulos externos como internos.Este proceso coordinado es llamado respuesta al stress e involucra la participación equilibrada tanto del sistema inmunológico y neuroendócrino como de los circuitos relacionados con la memoria y el dolor. Los tres sistemas principales y básicos para la supervivencia del organismo son la memoria, la inmunidad y el dolor.El concepto de hipersensibilidad nos habla de una respuesta exagerada de los mecanismos fisiológicos que regulan la homeostasis de los sistemas adaptativos. Luego de una situación traumática, existiendo la vulnerabilidad correspondiente y proceso de hipersensibilidad mediante, la memoria puede propiciar un trastorno por estrés Postraumático, la inmunidad puede devenir en alergia y la respuesta normal al dolor convertirse en un dolor crónico, en los tres casos sin estímulo nocivo externo.El ataque es recibido del mismo sistema defensivo. Por último, desde las hormonas y neurotransmisores implicadas en estas tres patologías se analizará la posibilidad que estas puedan ser patologías comórbidas o intercambiables, o sea, que puedan coexistir o que la aparición de una de ellas impida el desarrollo de las otras.