La Unidad de Hospitalización de Salud Mental es un dispositivo integrado en la red de salud mental, de estancia breve, destinado a atender a pacientes con psicopatología aguda y/o grave. En el caso de los trastornos de la alimentación, la comunidad científica ha consensuado una serie de criterios, no absolutos, que determinan la hospitalización con el objetivo de abordar principalmente la recuperación ponderal y corrección de las posibles complicaciones orgánicas, rehabilitación nutricional y abordaje de los problemas psicosociales subyacentes y derivados. La intervención se realiza de forma multicisciplinar y engloba el tratamiento nutricional, psicofarmacológico (si procede) y psicoterapéutico, dependiendo la secuencia de éstos de la gravedad del estado clínico de cada paciente. Los objetivos del tratamiento médico/nutricional son restaurar el peso, tratar las complicaciones médicas y normalizar los hábitos alimenticios. Los del tratamiento psiquiátrico/psicológico: tomar conciencia de la necesidad de cooperar en la rehabilitación física y psicológica, modificar conductas y actitudes disfuncionales relacionadas con la alimentación, mejorar el funcionamiento interpersonal y social, tratar la psicopatología asociada y los conflictos psicológicos que refuerzan y mantienen las conductas relacionadas con la alteración alimentaria. En el presente trabajo, se exponen las intervenciones realizadas en una unidad de hospitalización de salud mental a propósito de un caso.