La temporoespacialidad de la existencia es una construcción dinámica del siendo-con que conlleva la libertad en su seno. El hombre se vive como libre, y en tanto libre, elige. La temporalidad asienta su facticidad en la memoria y se proyecta hacia el futuro en la imaginación, organizada en lenguaje para comunicar lo recordado e imaginado. La temporo-espacialidad del niño hiperactivo es siempre un no-aquí, porque es mejor allí, un no-ahora porque es mejor