Los trastornos de la conducta alimentaria son fenómenos complejos cuya sintomatología abarca distintas alteraciones del pensamiento, de las emociones y del comportamiento, con una alta comorbilidad con otras patologías psiquiátricas y somáticas. Además, están asociados a conflictos en las relaciones interpersonales en los ámbitos familiar y social. El tratamiento de estos pacientes ha de ser multifacético e integral, incluyendo un abordaje tanto individual como grupal. La psicoterapia de grupo ha obtenido altos índices de eficacia, efectividad y eficiencia y, por tanto, resulta una técnica muy adecuada para su empleo en el ámbito público.En este trabajo se presenta la experiencia de la Unidad de Trastornos de la conducta Alimentaria (UTCA) del hospital Universitario de Móstoles, con los grupos de psicoterapia. Se plantea la adecuación de la selección de los pacientes en función de la edad y otros criterios psicológicos, de modo que se faciliten los procesos de identificación entre ellos al compartir experiencias vitales similares (Grijalvo et al. , 2001). Por otro lado, y a diferencia de otras experiencias previas con enfoques psicoeducativos y cognitivo conductuales centrados en el síntoma (Vinogradov y Yalom, 1996), en los que la homogeneidad en los diagnósticos a la hora de crear el grupo facilita la cohesión grupal, se aboga por el grupo como un espacio humano en el que fomentar el aprendizaje emocional e interpersonal, más allá de los síntomas alimentarios, donde los pacientes puedan tener experiencias emocionales diferentes a las previas, sin darle tanto peso a la homogeneidad o heterogeneidad de los síntomas que les han llevado hasta el grupo.