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Última actualización web: 23/10/2021

Niveles de ansiedad en grupos con y sin práctica de Hatha Yoga.

Autor/autores: Enrique Navarrete Sánchez
Fecha Publicación: 01/03/2006
Área temática: Trastornos de ansiedad .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Se considera que la ansiedad es un efecto desagradable que consiste en manifestaciones psicofisiológicas como respuesta a un conflicto intrapsíquico; las modificaciones fisiológicas consisten en el aumento de la frecuencia cardiaca, dificultad de respiración, temblor, sudoración, y modificaciones vasomotoras entre otras; todos estos efectos repercuten en el tipo de respuesta o en la aptitud del individuo para emitir respuestas ajustadas a todas las relaciones, por lo que su personalidad puede verse afectada; en respuesta a estas manifestaciones. Se sabe que el hatha yoga actúa sobre los aspectos tanto fisiológicos como emocionales y mentales de la persona, ya que gran parte de su trabajo recae sobre las glándulas y el sistema nervioso, por lo que se podría esperar que esta disciplina tenga efectos sobre los niveles de ansiedad de los sujetos que la practican.

Cabe mencionar que el hatha yoga (yoga físico) es una forma efectiva de tratar las emociones negativas ya que se logra la transmutación de lo negativo en positivo y trabaja no solo en los aspectos físicos del hombre sino también en los mentales y emocionales (Devi, 1975). Así, el objetivo de la presente investigación fue comparar los niveles de ansiedad en dos grupos de 40 personas cada uno, uno que practica hatha yoga y otro que no lo hace. Para evaluar el nivel de Ansiedad-Rasgo y Ansiedad-Estado se utilizó el inventario de ansiedad Rasgo-Estado (IDARE) (Spielberger, 1980) Una vez obtenidos los datos, los resultados muestran la comparación de los niveles de Ansiedad-Rasgo y Ansiedad-Estado indicando que sí existen diferencias estadísticamente significativas en los niveles de Ansiedad-Rasgo y Ansiedad-Estado que experimentan ambos grupos, por lo que se llegó a la conclusión de que el grupo que ha tenido una práctica constante del hatha yoga presenta puntuaciones más favorables (más bajos) en su nivel de ansiedad, que las del otro grupo.

Palabras clave: Adultos, Ansiedad-estado, Ansiedad-rasgo, Hatha yoga

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Niveles de ansiedad en grupos con y sin práctica de Hatha yoga.

Esperanza Mónica Hernández Peña; Patricia Balcázar Nava; Enrique Navarrete Sánchez.

Facultad de ciencias de la conducta.
Universidad Autónoma del Estado de México

PALABRAS CLAVE: Ansiedad-rasgo, Ansiedad-estado, Adultos, Hatha yoga.

Resumen

Se considera que la ansiedad es un efecto desagradable que consiste en manifestaciones psicofisiológicas como respuesta a un conflicto intrapsíquico; las modificaciones fisiológicas consisten en el aumento de la frecuencia cardiaca, dificultad de respiración, temblor, sudoración, y modificaciones vasomotoras entre otras; todos estos efectos repercuten en el tipo de respuesta o en la aptitud del individuo para emitir respuestas ajustadas a todas las relaciones, por lo que su personalidad puede verse afectada; en respuesta a estas manifestaciones. Se sabe que el hatha yoga actúa sobre los aspectos tanto fisiológicos como emocionales y mentales de la persona, ya que gran parte de su trabajo recae sobre las glándulas y el sistema nervioso, por lo que se podría esperar que esta disciplina tenga efectos sobre los niveles de ansiedad de los sujetos que la practican. Cabe mencionar que el hatha yoga (yoga físico) es una forma efectiva de tratar las emociones negativas ya que se logra la transmutación de lo negativo en positivo y trabaja no solo en los aspectos físicos del hombre sino también en los mentales y emocionales (Devi, 1975). Así, el objetivo de la presente investigación fue comparar los niveles de ansiedad en dos grupos de 40 personas cada uno, uno que practica hatha yoga y otro que no lo hace. Para evaluar el nivel de Ansiedad-Rasgo y Ansiedad-Estado se utilizó el inventario de ansiedad Rasgo-Estado (IDARE) (Spielberger, 1980) Una vez obtenidos los datos, los resultados muestran la comparación de los niveles de Ansiedad-Rasgo y Ansiedad-Estado indicando que sí existen diferencias estadísticamente significativas en los niveles de Ansiedad-Rasgo y Ansiedad-Estado que experimentan ambos grupos, por lo que se llegó a la conclusión de que el grupo que ha tenido una práctica constante del hatha yoga presenta puntuaciones más favorables (más bajos) en su nivel de ansiedad, que las del otro grupo.



La ansiedad posee diversas definiciones según el enfoque que se le dé a esta, por lo que a continuación se mencionan algunos de ellos:

Freud (1933; citado por Cueli, 1976) define la ansiedad como un estado efectivo o unión de determinadas sensaciones de la serie placer-displacer con actos de descarga por vías determinadas; supone, que una energía psíquica y otra psíquica no independientes, sino interactivamente corresponden a la ansiedad por sensaciones físicas siendo las más frecuentes las que afectan a los órganos respiratorios y al corazón. Posteriormente añada que su ubicación es en el yo únicamente.  

Hans (1950; citado por Cueli, 1976) dice que es “la presencia adicional de difusos efectos emocionales y anatómicos manifestados en un aumento general de la tensión muscular”. Platón ratificó, el deseo universal de aspirar a la inmortalidad, cuya frustración genera la ansiedad tipo existencial, la duda del propio yo de alcanzar la trascendencia y la eternidad produce en el hombre inquietud y ansiedad. La raíz de la ansiedad dice Platón se debe a la frustración de inmortalidad y además la que la realidad le produce.

Por otro lado Slavson (Cueli, 1976; ) dice que la ansiedad es propia de toda la vida sensible, tanto debido al temor (internalizado) transmitido por los enagramas de destrucción por miembros de otras especies en la lucha por la vida, como debido a que la ansiedad es una prueba impulsora inicial en la vida. Las perturbaciones de kinestesia, y la pérdida de homeostasis generan un tipo de ansiedad orgánica que impulsa al organismo a restablecer el equilibrio; si el hambre y el apetito sexual no se experimentan con ansiedad la vida animal y el hombre en la tierra no sobrevivirán mucho. Además, si el hombre fuese incapaz de ansiedad moral, sus logros en la ética, en las artes y en la cultura general nunca habrían tenido lugar.

Laing (1964) ha descrito 3 formas de ansiedad, la primera de ellas es la sumersión, que se entiende por una especie de temor difuso de ahogarse en la relación con los demás, el individuo trata de obtener su salvación mediante el aislamiento y la actividad constante, la segunda forma es la implosión, que se refiere a la amenaza de la identidad personal y queda anulada ante cualquier impacto del exterior; en la tercera forma llamada petrificación, se siente amenazado por la posibilidad de convertirse en una cosa inanimada sin valor para los demás y él mismo.

Perls (1969; citado por Fadiman, 1979) definió la ansiedad como el abismo, la tensión entre el “ahora” y el “entonces”. La incapacidad de las personas para tolerar esta tensión, decía, hace que llenen el abismo con planes, ensayos y esfuerzos para que el futuro sea seguro. Esto no solamente distrae del presente energía y atención (creando situaciones incompletas), sino que también estorba el tipo de disposición hacia el futuro que el desarrollo y la espontaneidad requieren.

Cerdá (1973), da una visión sobre lo que produce la angustia y dice que la reacción aguda de la ansiedad o crisis de angustia, se produce cuando sus respuestas debilitadas o extinguidas-reprimidas, en el lenguaje freudiano ante un determinado estímulo específico, se recuperan interrumpiendo bruscamente en la consciencia del sujeto y tendiendo a manifestarse bajo la forma de conducta abierta.

No obstante Epicteto (citado por Cueli, 1976), dice que cuando nos sentimos inquietos, turbados y llenos de confusión no debemos echarle la culpa a nadie, nada más a nosotros, que la ansiedad es lo que nos provocamos. Dice además, que la filosofía antigua enfatiza “la mayoría de los males que atacan a los individuos, vienen de ellos mismos”, queriendo decir que en los individuos humanos que son imperfectos, son los propios vicios los que dan lugar a lamentarse y pedir socorro, si se sufre es por los males que cada cual se infringe.

Henry (1982) dice que quizá es una desgracia que los sentimientos desagradables sean tan comunes y tan claros perceptualmente. Estas observaciones de carácter introspectivo nos ponen de manifiesto el papel importante que la emoción de la ansiedad desempeña en una concepción teórica del ser humano en su desarrollo. La ansiedad tiene un aspecto cognoscitivo y un aspecto emocional. La ansiedad se halla presente cuando el ser humano presenta sensaciones desagradables y se encuentra en una situación en la que “anticipa” que algo doloroso o molesto puede ocurrir cuando no está seguro de los acontecimientos futuros.

Donald (1987) dice, que cuando se produce la angustia, el individuo, salvo que se halle entrenado para reaccionar de tal modo se tensa, se contrae, se pone rígido. La estructura de sus músculos, las numerosas crispaciones que se presentan, persisten durante tiempo indefinido, con lo cual se genera una mayor tensión neuromuscular, provocando el desgaste de energía. Una persona con niveles altos de ansiedad es una persona contraída, no solo mental, sino también físicamente ya que se producen bloqueos en su órgano psicomental y en su cuerpo. Si la persona aprende a relajarse a profundidad puede superar estos trastornos.


Por otro lado Kaplan (1980) dice que la ansiedad es un efecto desagradable que consiste en manifestaciones psicofisiológicas como respuesta a un conflicto intrapsíquico, en contraste con lo que ocurre con el miedo, el peligro o amenaza en la ansiedad es irreal, las modificaciones fisiológicas consisten en el aumento de la frecuencia cardiaca, dificultad de respiración, temblor, sudoración y modificación vasomotora; los cambios psicológicos se perciben como un sentimiento desagradable de peligro amenazante acompañado de una conciencia abrumadora de impotencia, incapacidad de reconocer la irrealidad de la amenaza, sentimiento prolongado de tensión y disposición exhaustiva para el peligro esperado.

Spielberger (1980; citado por Castro, 1990) considera dos tipos de ansiedad que son los siguientes:

· ansiedad Estado – es el estado emocional transitorio del organismo que se caracteriza por sentimiento de tensión o de aprensión subjetivos consistentemente percibidos y por un aumento de la actividad del sistema nervioso.

· ansiedad Rasgo – se refiere a las diferencias individuales relativamente estables en la propensión a la ansiedad, es decir a las diferencias entre las personas en la tendencia a responder a situaciones percibidas como amenazantes con elevaciones en la intensidad de la ansiedad Estado.

Haciendo un resumen de las diferentes visiones y teorías, se encuentra que siendo la ansiedad un fenómeno universal los autores la conceptualizan de la misma forma, utilizan diferentes terminologías para describirla y se puede concluir que tienden a considerarla como una reacción a una fuente interna que se podría llamar rasgo, que amenaza la integridad del individuo, está relacionada con su historia y vivencias pasadas y con una fuente externa (estado) que ocurren en un momento dado, esta ansiedad se presenta como una ansiedad o señal de alarma ante un peligro externo (Sánchez, 1992).

Por otra parte, la principal importancia del yoga estriba en la efectividad práctica de sus técnicas, ya que el corazón del yoga es la experiencia, más el conocimiento teórico. Las distintas disciplinas del yoga incluyen prácticas adaptables prácticamente a todos los individuos, sea que tengan un carácter activo, intelectual o emocional. Ninguna otra disciplina contiene tantos métodos diferentes para desarrollar la autodisciplina, alcanzar una sensación de paz interior y llegar a la autorrealización (Fadiman, 1979).

Yoga es una palabra en sánscrito que significa juntar o unificar, que abarca todas las religiones y sistemas ascéticos de la India, como la meditación, la disciplina física y los cánticos e himnos religiosos (Codo, 1975); mientras que para Eliade (1990) no es fácil definirle, aunque etimológicamente deriva de la raíz yuj “unir”, “tener apretado”, “uncir”, “poner bajo el yugo”. La palabra yoga simboliza la unidad del cuerpo, mente y espíritu. Se deriva de la palabra yuj, que en sánscrito significa juntura, una unión, una reintegración. Esta es de hecho la meta del yoga . . . alcanzar la unión entre el hombre que es finito y el espíritu que es infinito” (Devi, 1975).

La palabra yoga es el nombre de la ciencia del desarrollo físico y mental que se originó en la India hace muchos siglos. Es una ciencia exacta cuyo propósito es poner al cuerpo en un estado de salud física insuperada de bienestar y traer paz y serenidad a la mente, en medio de los problemas y presiones de la vida diaria” (Rawls, 1979).

El yoga no es una religión, ni tampoco una fórmula mágica, ni alguna especie de ejercicio calisténico. En su país de origen es llamada “una ciencia. . . la ciencia de vivir una vida saludable, significante, con fin determinado. . . , un método para convertir en realidad al verdadero ser cuando el cuerpo, la mente y el espíritu se funden en un todo armonioso” (Devi, 1975).  

El ideal del yoga no es la represión o la negación de las tendencias inaceptables, sino la transmutación de la acción negativa en pensamiento y acción positivos. Una forma efectiva de tratar las emociones negativas consiste en buscar tranquila y profundamente las raíces de tales tendencias. El conocimiento interior llegará incluso a transformar los pensamientos y sentimiento que surjan después. De igual manera, por medio de una autodisciplina estricta, una acción correcta y la práctica del yoga, el individuo va cambiando poco a poco su conciencia, trasmutando todos sus antiguos hábitos y patrones de pensamiento (Fadiman, 1979); por lo que todo esto repercute cambiando la forma de actuar, de responder de las personas y finalmente recae este cambio en la personalidad de cada individuo.

Finalmente, el hatha yoga es una disciplina oriental que consiste en técnicas como son el relajamiento consciente, la meditación, la respiración, el baño de agua fría y las posturas o asanas. Como dice Rawls (1979) el yoga es una ciencia exacta cuyo propósito es el de proporcionar al cuerpo un estado insuperable de salud, de bienestar, de paz y serenidad a la mente en medio de los problemas y presiones de la vida diaria, por lo que se considera también puede influir en los niveles de ansiedad Rasgo-Estado. Con base en las consideraciones anteriores, el objetivo de la presente investigación fue determinar si existían diferencias en los niveles de ansiedad-rasgo y de ansiedad estado en dos grupos, uno que practica hatha yoga y otro que no lo practica.


Método

Sujetos

Se trabajó con 2 muestras diferentes, la primera constituida por 40 sujetos de ambos sexos (18 hombres y 22 mujeres) que acuden a un centro de hatha yoga (Gran Fraternidad Universal), de la ciudad de Toluca, Estado de México, a recibir instrucción sobre diferentes técnicas del hatha yoga, con un rango de edad entre 18 y 60 años, con una escolaridad que oscila desde preparatoria hasta nivel de postgrado y que llevan desde 1 hasta 20 años practicando hatha yoga regularmente. La segunda muestra quedó integrada por 40 sujetos (18 hombres y 22 mujeres) con las mismas características de edad, escolaridad y género que las de la muestra anterior pero que no practica hatha yoga.

 

Instrumento

Se utilizó el cuestionario para medir ansiedad IDARE (Inventario de ansiedad Rasgo-Estado, de Spielberger y Díaz Guerrero, 1975), que está constituido por dos escalas separadas de autoevaluación que se utilizan para medir dos dimensiones distintas de la ansiedad: 1) la llamada Ansiedad-Rasgo (A-Rasgo), y 2) la llamada Ansiedad-Estado (A-Estado).

 

Procedimiento

Se aplicó la prueba a cada uno de los sujetos participantes de forma individual, autoaplicada y previo consentimiento y explicación del objetivo de la investigación. Una vez resuelta la prueba, fue devuelta a los investigadores y sometida a análisis estadístico (análisis de varianza de una sola vía), utilizando para tal efecto el programa SPSS-12.



Tabla 1. análisis de varianza de ansiedad-estado por grupo

Resultados

De acuerdo-con los resultados de la prueba estadística aplicada, se encontró que el grupo que practica hatha yoga (yoga físico) tiene un nivel más bajo de Ansiedad-Estado que el grupo que no practica hatha yoga. (Ver tabla 1), con diferencias estadísticamente significativas.


Por otra parte, en lo que se refiere a la Ansiedad-Rasgo, se registró un nivel más alto de este tipo de ansiedad en los sujetos que no practica hatha yoga (yoga físico) a diferencia de los que sí practican el hatha yoga, quienes obtuvieron un nivel más bajo de Ansiedad-Rasgo. (Ver tabla 2) 

 


Tabla 2. análisis de varianza de ansiedad-rasgo por grupos


Discusión

Después de haber analizado los resultados obtenidos tras la aplicación del test IDARE a los dos grupos de personas, uno que sí practica hatha yoga (yoga físico) y otro que no la practica, se encontró que con respecto a la Ansiedad-Estado sí existe diferencia estadísticamente significativa en los puntajes obtenidos.

La ansiedad dice Hans (1950) es la presencia de difusos efectos emocionales y anatómicos manifestados en un aumento de la tensión muscular; por lo que aliviar esa tensión muscular puede llevar al relajamiento tanto físico, emocional y mental de la persona. Por lo anterior se concluye que existen diferencias estadísticamente significativas en los niveles de Ansiedad-Estado que presentan un grupo de personas que practica hatha yoga (yoga físico) y otro que no la practica. Al respecto de estos resultados Rawls (1979) encontró que la práctica continua de la hatha yoga (yoga físico) alivia la tensión localizada en diversas áreas comprimidas y rígidas del cuerpo. Los ejercicios de yoga trabajan directamente sobre éstas áreas, las relajan y devuelven su elasticidad, además de que liberan la tensión del cuello, la espalda, la columna vertebral y otras.

Hans (1950) encontró que los ejercicios purifican y fortalecen los tejidos pulmonares, mejoran la circulación sanguínea, eliminan la fatiga crónica y proporcionan una nueva resistencia, alivian la tensión acumulada y por lo tanto tranquilizan los nervios, se observa un mejor control emocional y un estado mental saludable.

Es necesario considerar que la Ansiedad-Estado es el estado emocional transitorio del organismo que se caracteriza por sentimientos de tensión y de aprensión subjetivos consistentemente percibido por un momento de actividad del sistema nervioso (Spielberger, 1980). Durante la ansiedad son característicos los pensamientos negativos y sensaciones desagradables en los que se anticipa que algo doloroso o molesto puede ocurrir aún cuando no se sepa de qué acontecimiento se trata (Henry, 1982). Durante este estado ansioso, existe además una respuesta a nivel corporal con la que aumenta la frecuencia cardiaca, hay dificultad para respirar, temblor, sudoración y modificaciones vasomotoras.

Aunque se considere que la Ansiedad-Estado es transitoria, ésta se da cuando se presentan manifestaciones desagradables para la persona cuya intensidad, duración y consecuencias son variadas; a este respecto, se observó que el grupo que practica hatha yoga (yoga físico) no presenta tantos pensamientos y sensaciones negativos y molestos como en el caso de los que no la practican. Esto es, la práctica continua de la hatha yoga (yoga físico) incrementa el bienestar físico en general y procura un estado mental y emocional sano, adecuado de tranquilidad y por consiguiente, decrementa los niveles de tensión que pudieran llegar a experimentarse en determinadas circunstancias.

Como Rawls (1979) menciona, la yoga es una ciencia exacta cuyo propósito es el de proporcionar al cuerpo un estado insuperable de salud, de bienestar, de paz y serenidad a la mente en medio de los problemas y presiones de la vida diaria, lo cual se pone de manifiesto a través de los resultados obtenidos por el grupo que la practica, a diferencia del grupo que no la practica.

Con respecto a la Ansiedad-Rasgo, ésta se define como las diferencias relativamente estables en la propensión a la ansiedad, es decir, sin las diferencias entre las personas en la tendencia a responder a situaciones percibidas como amenazantes con elevaciones en la intensidad de la Ansiedad-Estado (Spielberger, 1980). Lo anterior implica que la Ansiedad-Rasgo se caracteriza por ser un atributo más o menos estable de la personalidad del individuo, que si bien puede verse afectado por algunas variables situacionales, no por esto deja de ser parte de la personalidad que lo hace diferente y único a otros individuos y que propicia que brinde una respuesta particular ante las situaciones que pudieran o no provocar ansiedad. En esta investigación, se encontró que sí hay diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos respectos a la variable Ansiedad-Rasgo; con lo anterior se concluye que existen diferencias estadísticamente significativas entre los niveles de Ansiedad-Rasgo que presenta un grupo de personas que practica hatha yoga (yoga físico) y otro que no la practica.

La explicación a estos hallazgos es al igual que como en el caso de la Ansiedad-Estado, ya que la práctica de la hatha yoga (yoga físico) proporciona beneficios inmediatos a la persona, entre los que ya se han mencionado un estado de salud física y una actitud mental de bienestar, tranquilidad y paz interior (Rawls, 1979).

Esto es, no solamente se observa que los resultados de la practica del hatha yoga (yoga físico) en la persona son inmediatos y que pueden tener efectos sobre la Ansiedad-Estado, sino que tienen ver con una reestructuración general de cómo la persona percibe el medio ambiente y esto repercute en las características más estables de la personalidad y que no han sido ampliamente estudiados de la psicología, pudiendo sugerirse abordarlos para justificar su uso y los beneficios en la persona.


Referencias

· Castro E. Estudio exploratorio sobre la ansiedad en enfermos previamente diagnosticados con SIDA mediante la aplicación del test IDARE. Tesis de Licenciatura. México: Universidad Autónoma del Estado de México; 1990.

· Cerdá E. Una psicología de hoy. Barcelona: Paidós; 1985.

· Codo M. Introducción a la yoga de Patanjali. México: Orión; 1975.

· Cueli J. Corrientes psicológicas en México. México: Diógenes; 1976.

· Devi I. Renueve su vida practicando yoga. México: Diana; 1975.

· Díaz-Guerrero R y Spielberger CA. IDARE inventario de la ansiedad Rasgo-Estado. México: Manual Moderno; 1975.

· Donald M. prevención y reducción del stress. Bilbao: Desclée de Brower; 1987.

· Eliade M. Patanjali y el yoga. México: Paidós; 1990.

· Fadiman J. Teorías de la personalidad. México: Harla; 1979.

· Laing RD: El yo dividido; un estudio sobre la salud y la enfermedad. México: Fondo de Cultura Económica; 1964.

· Marcelli J. La experiencia del yoga. México :Solares Editores; 1987.



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