La presente ponencia comienza con una introducción en la que se trata de justificar lo que la temática a la que se refiere representa en el trasfondo epistemológico de la ciencia psiquiátrica, tema que preocupa desde el siglo XIX a nuestros días. Igualmente su justificación ha de ceñirse al reconocimiento de la relación nosológica depresión-demencia de facto. Y una tercera justificación apela a las implicaciones que el tema entraña, dentro de las categorías clínicas, desde la etiología a la terapia. La postulación de la relación depresión-demencia viene siendo afirmada categóricamente por los manuales de diagnóstico y por la literatura psiquiátrica más próxima y reciente.Se han tomado como ejemplo, el CIE-10 y el DSM-IV y las posiciones de cinco autores, cuatro de nuestro contexto y uno de la práctica de la demencia basada en la evidencia. Es manifiesto, a través de todos esos textos, el hecho del reconocimiento de esa concurrencia sintomática. El tercer epígrafe presenta la panorámica de las variantes interpretativas de ese fenómeno relacional, que se vienen haciendo por distintos autores, para trascenderlo y llevar a cabo, al fin por mi parte, un cuadro sistematizador con cuatro grandes integradores, como son la unidad de un proceso psicoorgánico común, las distintas formas de ambigüedad diagnóstica, la dinámica del proceso evolutivo y la comorbilidad. El último epígrafe se refiere a las implicaciones etiopatogénicas, diagnóstico diferenciales, evolutivas y de tratamiento que el tema comporta, entrando en cada una de ellas, para destacar sus puntos más importantes de explicación y análisis.