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Última actualización web: 20/05/2022

Los profesionales de la salud y el sentido del humor.

Autor/autores: Begoña Carbelo Baquero
Fecha Publicación: 01/01/2003
Área temática: Enfermería .
Tipo de trabajo:  Comunicación

RESUMEN

El humor, es una forma de comunicación verbal y no verbal, cuya intención principal y básica es el divertir. En el ámbito de la salud puede ser utilizado para diferentes objetivos: reducir la ansiedad y el miedo del paciente, neutralizar los sentimientos de hostilidad y tratar con situaciones difíciles.

Aunque si bien hay que tener en cuenta que los gustos y contenidos de humor, deben ser comprendidos, considerando el contexto en el que se producen. El humor y la risa son utilizados en todos los ámbitos de la salud y en las diferentes culturas de forma espontánea y natural por parte de los profesionales. Los profesionales de la salud tienen la evidencia en su práctica de la gran cantidad de anécdotas que comparten entre los propios profesionales y con el paciente y sus familiares. Eso es parte de la adaptación a la enfermedad.

Existen muchas investigaciones que especifican la importancia del humor y la risa en el ambiente clínico. Es una innovadora práctica que se suma a la terapia convencional y que bien utilizado por parte de los profesionales, no solo ayuda con la situación sino que ayuda a superar y prevenir el estrés de los profesionales. El objetivo del presente trabajo es mostrar los estudios que defienden la utilización de este fenómeno como una parte más de la práctica, teniendo en cuenta los factores más relevantes como el contenido y la sensibilidad, para una óptima utilización por parte de los profesionales.

Palabras clave: Humor, Profesionales de la salud, Relación terapéutica, Risa, Salud

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Los profesionales de la salud y el sentido del humor.

(Health proffesions and humor sense. )

Begoña Carbelo Baquero.

Universidad Alcalá de Henares
Departamento de Enfermería. Campus Universitario. Madrid

PALABRAS CLAVE: humor, Risa, Salud, Profesionales de la salud, Relación terapéutica.

(KEYWORDS: humor and wit, Laugh, Health, Health professions, Therapeutic relationship. )
 
[16/2/2003]


Resumen

El humor, es una forma de comunicación verbal y no verbal, cuya intención principal y básica es el divertir. En el ámbito de la salud puede ser utilizado para diferentes objetivos: reducir la ansiedad y el miedo del paciente, neutralizar los sentimientos de hostilidad y tratar con situaciones difíciles. Aunque si bien hay que tener en cuenta que los gustos y contenidos de humor, deben ser comprendidos, considerando el contexto en el que se producen.

El humor y la risa son utilizados en todos los ámbitos de la salud y en las diferentes culturas de forma espontánea y natural por parte de los profesionales.

Los profesionales de la salud tienen la evidencia en su práctica de la gran cantidad de anécdotas que comparten entre los propios profesionales y con el paciente y sus familiares. Eso es parte de la adaptación a la enfermedad. Existen muchas investigaciones que especifican la importancia del humor y la risa en el ambiente clínico. Es una innovadora práctica que se suma a la terapia convencional y que bien utilizado por parte de los profesionales, no solo ayuda con la situación sino que ayuda a superar y prevenir el estrés de los profesionales.

El objetivo del presente trabajo es mostrar los estudios que defienden la utilización de este fenómeno como una parte más de la práctica, teniendo en cuenta los factores más relevantes como el contenido y la sensibilidad, para una óptima utilización por parte de los profesionales.



Introducción

El humor y la risa son utilizados en el ámbito de la salud y en diferentes culturas de manera espontánea y también de forma programada, por parte de los distintos profesionales que cuidan del bienestar. Existen trabajos que confirman algunos de los efectos del humor y la risa sobre la salud física aunque todavía son muy discutidos los problemas metodológicos.

La idea de que el humor y la risa tienen beneficios positivos sobre la salud ha venido incrementándose popularmente en los últimos años. Tanto en los cuidadores de la salud como en el público en general. Hay un movimiento “humor y salud” en el que los expertos promueven el humor terapéutico a través de seminarios, trabajos de grupo, vídeos, webs y otros recursos. Existen asociaciones profesionales dedicadas al estudios y promoción del humor en el cuidado de la salud y ante distintos problemas. En los últimos años, proliferan trabajos de investigación con indicios y hallazgos de los efectos de la risa y el buen humor sobre la salud para que los profesionales vayan tomando en serio el fenómeno.

La noción de que la risa es saludable, es bastante antigua. Ya lo recogían los proverbios 17:22 “un corazón alegre es la mejor medicina”. Desde el siglo XIII, médicos y filósofos han escrito acerca de los beneficios de la risa sobre la salud, pero es importante conocer que las investigaciones sobre el humor están en distintas disciplinas académicas incluidas la enfermería, la medicina, la fisiología, la biología, la psicología, la antropología, las ciencias de la computación, la educación, los estudios de cinematografía, la historia, la lingüística, la literatura, las matemáticas, la filosofía y la sociología. Si se revisan las contribuciones de las publicaciones originales acerca del humor, observamos que abarcan áreas interdisciplinares, investigaciones metodológicas, aplicaciones en varias disciplinas y también contribuciones en forma de estudios observacionales, discusiones teóricas, investigaciones en intervenciones concretas, sobre todo en el área terapéutica y por supuesto notas, contestaciones a algunos artículos en revistas, o cartas al editor y numerosos libros.

Existen algunos organismos, como la Sociedad Internacional de Estudios sobre el humor (ISHS: The International Society for humor Studies), cuyos miembros se encuentran a lo largo y ancho en todo el mundo y que abarcan todas las disciplinas imaginables. Los miembros de la asociación están interesados en cómo el humor varía de una cultura a otra y de acuerdo a los intereses vocacionales, la edad, la religión, la etnia o el género. También existen otras asociaciones con temas afines:

- The Association for the Study of Play (TASP), que es una organización multidisciplinaria dedicada a la promoción de los estudios sobre los juegos. International Association of Empirical Aesthetics (IAEA).

- International Society for Research on Emotion (ISRE).

- The International Society for Luso-Hispanic humor -Studies (ISL/HH), dedicadas a la promoción de los estudios y apreciación del humor en personas de habla hispano-portuguesa.

- The American humor Studies Association, cuyo objetivo es fomentar y promover los estudios, la crítica y la investigación en el humor y todos sus aspectos.

- Japan humor and Laughter Society, con objetivos similares a la anterior, en la cultura japonesa.

De las asociaciones con carácter terapéutico es preciso referirse a la American Association for Therapeutic humor, comprometidos con el avance, conocimiento y comprensión del humor y de la risa referidos a los aspectos curativos y generadores de bienestar. Esta asociación también promueve una Conferencia anual para exponer los resultados de los hallazgos más actuales en las investigaciones, realiza seminarios y cursos desde distintas universidades para enseñar aspectos teóricos y prácticos acerca del sentido del humor. Y también la Association for Applied and Therapeutic humor creada para que los profesionales de la salud puedan educarse y evaluar el uso del humor en la práctica, y cuyos objetivos fundamentales son el promover y desarrollar conductas con la finalidad de provocar el bienestar basado en la risa y el humor. En Europa se encuentra COHHUM, Asociación francesa para el desarrollo de las investigaciones en la risa y el humor, con sede en París.

En España empiezan a proliferar algunas iniciativas que tienen como tema central el humor como por ejemplo, “Payasos sin fronteras”, una ONG de ámbito internacional y carácter humanitario, dedicada a conseguir que los niños que viven en zonas de conflicto, recuperen la sonrisa. La risa es el medio terapéutico para afrontar y en muchos casos aliviar la presión psicológica que flota en todos los territorios afectados. Esta organización tiene un lema que dice en pocas palabras, mucho: “Ni un niño sin sonrisa”. Otra Asociación es “La Sonrisa Médica”, una pequeña organización de payasos cuyo objetivo es animar a los niños hospitalizados; en su experiencia práctica han podido comprobar que reír suaviza la piel, rejuvenece, crea defensas contra la enfermedad, desestresa y proporciona un gran equilibrio interno. Las visitas de los payasos son ofrecidas gratuitamente y asisten a las representaciones tanto los niños como los padres, que también se benefician de la actividad.

La muy conocida ya, fundación “Theodora”, se creó en 1993 en el Cantón de Vaud, Suiza. El objetivo de la fundación ha sido aliviar el sufrimiento de los niños que están hospitalizados, con el sencillo método de acercarles a la risa. Organiza visitas semanales a los hospitales con artistas profesionales que llaman “los doctores sonrisa”. Año tras año la idea ha ido creciendo y se ha llevado a más de setenta hospitales en Suiza y otros países de Europa, Asia y África. En España la fundación Theodora se fundó con el objetivo de llegar a todos los centros hospitalarios y conseguir así el mayor número de sonrisas de los niños que están hospitalizados. En la actualidad se encuentra ya en hospitales de Madrid (San Carlos, Niño Jesús, La Paz, San Rafael y Gregorio Marañón), Toledo (Virgen de la Salud), Málaga (Materno Infantil Carlos Haya) y Granada (Materno Infantil Virgen de las Nieves).

Cada vez proliferan más iniciativas de carácter humanitario y en pro de ayudar a las personas que tienen problemas con la salud y se encuentran en el ámbito hospitalario. Y también van aumentando las iniciativas particulares para el desarrollo personal, la animación o la terapia por medio de la risa.

La salud necesita ser cuidada en condiciones optimas y la adaptación a la enfermedad es más fácil desde un estado mental positivo. El humor resulta ser importante, porque brinda una atmósfera positiva, que posibilita una mejor comunicación con los pacientes y relaja el ambiente para poder abordar de manera más efectiva los problemas de salud. Es un medio para aliviar y distraer de la situación, situando a los participantes de la relación en un clima más receptivo para afrontar los déficits y cuidar la salud. Una relación terapéutica de calidad ha de poner las condiciones ambientales adecuadas para dar cabida al humor, ya que éste fenómeno forma parte de todas las personas y al paciente le brinda el apoyo necesario para adaptarse a la situación.

 

El humor no viene a reemplazar otras formas de intervención, pero es una forma elevada de la comunicación humana, y muchos profesionales que han integrado el humor como parte de su práctica asistencial, afirman que la relación se torna más humana en la medida en que se es capaz de compartir algo de humor con los pacientes.

 

El concepto

El concepto de humor, va más allá de la asociación del mismo a la risa o la sonrisa, aunque la risa y la sonrisa, generalmente suponen un baremo con el que se le juzga. La palabra humor, significó originariamente humedad, y designó desde un principio, cada una de las cuatro sustancias líquidas o semilíquidas de diferente densidad que los griegos descubrieron en el cuerpo humano y cuyo equilibrio afirmaron que era la base de la salud: sangre, pituita o flema, bilis amarilla (cólera) y bilis negra (melancolía). Esta doctrina de los cuatro humores, esbozada por Aristóteles (383-322 a. C. ), clasificada por Hipócrates (460-377 a. C. ) y proclamada definitivamente por Galeno (131-210), viene a decir que “de la justa mezcla” de estos cuatro elementos surge el equilibrio de toda personalidad o salud, si por el contrario la mezcla se altera, se desequilibra y aparece la enfermedad, designados como melancólicos, flemáticos, sanguíneos y coléricos, en palabras de Mooney (1), enfermos del humor. La armonía proporcionada por la distribución de los humores corresponde a un equilibrado sentimiento o estado de ánimo y a una visión de la realidad que supera los momentos y circunstancias adversas y también los errores.

En esta teoría se encuentra una aproximación a la conceptualización del humor. La teoría de los cuatro humores superó la Edad media y se aplicó en las elaboraciones posteriores del Renacimiento como la farmacología, semiología, gnoseología y las doctrinas vitalistas que más tarde se desarrollaron durante los siglos XVII y XVIII (2).

La real academia define el humor (en su segunda acepción) como genio, índole, condición, especialmente cuando se da a entender con una demostración exterior. María Moliner define el humor como una “cualidad en descubrir o mostrar lo que hay de cómico y ridículo en las cosas o en las personas, con o sin malevolencia”. Humorismo, explica, que es una aptitud para ver o mostrar las cosas por su lado gracioso o ridículo. Constituye una retórica del pensamiento. Manuel Seco, en su segunda acepción define humor como “una actitud o tendencia que consiste en ver el lado risueño o irónico de las cosas”. En general el humor está relacionado conceptualmente con la alegría y el ingenio, vivir con alegría la vida a partir de lo que sucede en la misma. Ser divertido y ágil, ingenioso para comprender la situación, gozando de ella.

Al vocablo humor también se le otorga un sentido metafórico, una condición de equilibrio mental, un modo de ser; y en cualquier caso resulta difícil establecer una delimitación conceptual, puesto que por ser un amplio campo, también se confunde con las distintas formas y tipos de humor.

El concepto de humor desde un punto de vista científico, tiene algunas cuestiones que necesitan ser aclaradas. Ya que son múltiples los usos del humor en la literatura científica, el concepto es mejor entenderlo en un amplio y complejo sentido, ya que las nomenclaturas tanto formales como informales coexisten, y por otro lado ningún comité ha decidido el uso de una u otra en las investigaciones (3).

El sentido cómico si ha sido definido como la capacidad de hacer reír. El humor es un elemento de la facultad del cómico y básicamente denota una actitud sonriente hacia la vida y las imperfecciones de la misma: una comprensión de las incongruencias de la existencia (3). El humor en el sentido que expresa Ruch, sería “un corazón simpático”, no necesariamente malicioso sino como un espíritu alegre. En esta línea no pueden considerarse por ejemplo, los chistes agresivos como una forma de humor, porque por definición, el humor nunca sería agresivo. Ruch puntualiza que es importante tener esa consideración para el sentido del humor, porque la ridiculización, lo hostil y lo agresivo serían connotaciones que se escapan al sentido en el que debería entenderse. Es una visión Aristoteliana del humor, una visión clásica. La risa según Aristóteles es un fenómeno humano que emana de la inteligencia y que es provocada por lo irregular, desmesurado o torpe, dando lugar a lo que se llama “ridículo”, pero lo ridículo no ha de causar daño a los demás, es la esencia del humor benévolo (4). El humor ha de ayudar a la adaptación, está muy relacionado con la capacidad de empatía de la persona y también con la diversión.

 

 

Otros términos como la comicidad, la malicia o el ingenio confunden la interpretación que ha de hacerse del humor.
El sentido del humor es una expresión genuina de la integración de la personalidad y Alport (5), en su obra “La personalidad” consideraba el sentido del humor como uno de los criterios de normalidad psicológica. Latta, (6) distingue entre el sentido del humor y el sentido de lo cómico, y dice que el sentido del humor está afectado no por una súbita manifestación de la incongruencia como el sentido de lo cómico, sino por una realización gradual de lo incongruente. El sentido del humor a diferencia del ingenio no requiere la sorpresa, es un proceso más lento y tiene que ver más con la comprensión de la situación que con la reacción inmediata o física, esto es, una actitud de la mente más que una actividad de la mente, un hábito más contemplativo y perceptivo, más que un flash intuitivo.

Chapman (7) en cuyo libro se recogen las teorías investigaciones y aplicaciones del humor y de la risa de las últimas décadas, ha identificado el humor con la experiencia creativa. La creatividad explica Chapman es un proceso por el cual se inventan patrones originales y luego se expresan. En ese sentido el humor encierra un acto creativo al llevar implícito un elemento de incongruencia, de sorpresa, algo inesperado. Distingue dos tipos básicos de humor, el pasivo de una persona que considera a otra bajo un prisma humorístico y el activo, una persona que se contempla a si misma bajo un prisma humorístico. El que es creativo es distinto del que solo lo disfruta. La persona que tiene sentido del humor tiene un alto grado de autoestima, lo que le permite ver sus imperfecciones y no desea sentirse superior a otros.

Entre las definiciones en el campo de la psiquiatría se encuentra la de Freedman (8) en la que el humor es considerado como una forma de expresión de sentimientos que produce bienestar en la persona y que generalmente no tiene efectos desagradables sobre los demás, el humor “permite soportar y aceptar sentimientos de otra forma inaceptables”.

Una aproximación a la definición de humor también ha sido realizada por Coderch (9), que lo identifica con el afecto en cuanto a estado emocional y dice “afecto o humor son términos utilizados para significar un estado emocional. Resulta difícil definir lo que es el afecto. Tal vez pueda ser descrito como el sentimiento interno del individuo en un momento dado. En cada momento de nuestra vida existe un tono afectivo básico que matiza las ideas, pensamientos, fantasías, etc”.

Garanto Alós (10), también lo define y expresa que el humor, “es el estado de ánimo más o menos persistente y estable, que baña equilibradamente sentimientos, emociones, estados de ánimo o corporales, surgentes del contacto del individuo (corporalidad y psique) con el medio ambiente y que capacita al individuo para, tomando la distancia conveniente, relativizar críticamente toda clase de experiencias afectivas que se polaricen, bien sea hacia situaciones eufóricas, bien sea hacia situaciones depresivas”. Es una definición extensa pero recoge todas las dimensiones del humor y hacen del término algo más comprensible.

El concepto de humor cuenta con unos valores reconocidos desde un punto de vista teórico, práctico y clínico y la investigación en éste campo, apunta en varias direcciones. Un ejemplo puede venir del terreno de los negocios, al que se le reconoce como un buen mecanismo de defensa frente a las hostilidades, y frecuentemente resulta ser un recurso útil para afrontar situaciones adversas. Las personas que recurren al humor suelen tener resultados muy provechosos, atraen a las personas, son escuchados, la venta en general aumenta con la simpatía (11).

También encontramos que en general, el término humor hace referencia a la capacidad de percibir, disfrutar o expresar lo que es cómico o gracioso, y describe a la persona en su estado de ánimo. El humor tomado como la capacidad para sonreír y apreciar las cosas divertidas ha resultado ser un indicador de salud de la persona (12), al menos se le relaciona con la gente sana: se ríen más.

Resumiendo, hoy en día el término humor hace referencia a:

1) cualquier fluido corporal, 2) una forma de relación entre el sujeto y lo cómico y 3) el estado de ánimo o afectivo fundamental y más frecuente en cada individuo.

 

El concepto de humor en general, abarca varias dimensiones: la cognitiva, es decir como forma de mirar el mundo que nos rodea y como manera de interpretar lo que nos sucede; la afectiva, o la manera de sentirnos optimistas y alegres ante los distintos avatares de la vida, la comportamental que sería la forma de manifestar nuestro sentido del humor en conductas a través de las distintas formas de generar o producir humor, y finalmente como fenómeno social el humor y la risa juegan un papel importante en la comunicación y atracción interpersonal y en la competencia social (13, 14).

El humor como forma de comunicación

La comunicación efectiva es un reto y en el terreno de la salud las personas pueden utilizar el humor para comunicar ideas, para aliviar la ansiedad, para estrechar la distancia interpersonal, para superar la frustración y el miedo e incluso para comunicar aprecio e interés por la persona (15). El escenario asistencial es muy amplio y pacientes, familiares y profesionales pueden compartir su humor, así que por parte del profesional, se debe estar preparado para escuchar estos mensajes y para responder a ellos. Muchos pacientes comunican con alto grado de humor la frustración que les produce su problema y el profesional debe averiguar o indagar más al respecto. Por ejemplo, ante una operación de corazón, una paciente le dijo a su médico: “. . . mi marido se pondrá tan contento. . . un día entero sin decir una palabra”, este comentario puede estar indicando que tienen miedo o preocupación acerca de la operación o sobre el impacto que puede tener sobre sus relaciones familiares. Otro paciente a la espera de ser atendido para tratamiento con quimioterapia bromeó con su médico diciendo: “doctor, si tengo algún dolor, llame a mi veterinario, realmente es bueno induciendo el sueño”. .

Entender los términos en los que los pacientes hacen comentarios es muy interesante porque el profesional observa como se resuelve la situación. Y si existe ansiedad o miedo y como se elabora y se supera. El humor utilizado por el paciente es una muestra del esfuerzo que hace para superar la situación. Esta estrategia es una forma educada de contraatacar el sistema y restablecer su autonomía, conservando intacta la relación. Así pueden evitar el victimismo y mantener el control sobre la situación.

Los profesionales de la salud, también pueden mostrar su humor para acortar las distancias, distraer ante una situación dolorosa o para mostrar su aprecio. Una enfermera al entrar en la consulta en un día de invierno y ver en la sala de espera llena de personas que están esperando, puede saludar de manera menos formal: “les felicito por venir a verme con un día tan frío”. . . (o en un día tan caluroso. . . si es verano); esto puede disminuir la ansiedad, el paciente ve al profesional como alguien más cercano y no por ello se pierde la credibilidad. El humor es una manera respetuosa de tratar a las personas siempre que se cumplan unos requisitos importantes a tener en cuenta. El humor sea cual sea su forma (comentarios, juegos de palabras, humor gráfico, chistes, comics, adivinanzas, situaciones fingidas, etc), no debe ser agresivo, ni excluyente, ni racial o sexista (16). Debe ser apropiado a la situación y banal. De otra manera puede incrementar la tensión en vez de disminuirla y ser contraproducente.


Efectos del humor en la salud

Existen algunos posibles mecanismos por los que la risa puede tener algún impacto sobre la salud. Primero, cuando una persona se ríe se presentan una serie de cambios en el sistema músculo-esquelético, cardiovascular, endocrino, inmunológico y neurológico (17). La risa se asocia a cambios en los niveles de cortisol y catecolaminas (18, 19). Una de las hipótesis propuestas acerca de los posibles efectos beneficiosos atribuidos a la risa es que reduce la tensión muscular, incrementa la concentración de oxigeno en sangre, ejercita el corazón de manera similar al aeróbic y la producción de endorfinas. Los estudios sobre la incidencia de ataques al corazón en el proceso de reírse arrojan datos que verifican que la incidencia de ataques es sorprendentemente mínima a pesar de que cuando la persona ríe el ritmo cardiaco esté ocasionalmente alto.

La necesidad de reír se comprende observando los principios anatómicos-fisiológicos de los que la naturaleza ha dotado al ser humano, ya que mientras que para llorar se necesitan poner en acción treinta pequeños músculos del rostro para reír se ponen a trabajar fundamentalmente tres. En la risa ocurren una serie de manifestaciones orgánicas, espiraciones pequeñas seguidas y entrecortadas acompañadas de un gesto en la cara por medio de esos tres principales músculos. Además se contrae otro importante músculo, el diafragma, que acompaña a los movimientos de inspiración y espiración. La risa es una respuesta o reflejo ante un estímulo físico o psíquico. Tiene un carácter involuntario, lo que nos dificulta sustraernos a ella (17). Otros estudios han llevado a demostrar que el estrés origina cambios fisiológicos perjudiciales, por ejemplo, la conexión entre estrés e hipertensión arterial, tensión muscular, inmunosupresión y otros cambios (20, 21).

Los estudios de Berk cuidadosamente controlados, demostraron que la risa disminuye las concentraciones plasmáticas de cortisol, incrementa la cifra de linfocitos T activados, aumenta el número y la actividad de los linfocitos citotóxicos naturales e incrementa el número de linfocitos T con receptores colaboradores/supresores. En el primer estudio (20), los autores estudian 10 hombres sanos, 5 hombres visualizaron un video de humor y 5 sujetos control, no. Se obtuvieron muestras de sangre para corticotropina (ACTH) cortisol, betaendorfina, 3-4 ácido dihidrofenilacético (dopac), el catabolito neuronal sérico mayor de la dopamina, epinefrina, norepinefrina, hormona del crecimiento y prolactina. El análisis de medidas repetidas de varianza demostraron que cortisol y dopac en el grupo experimental, decrecían más rápidamente del valor basal que el grupo control (p= 0. 011, p= 0. 025, respectivamente). Niveles de epinefrina en el grupo experimental fueron significativamente más bajas que el grupo control en todos los tiempos p= 0. 017.

Los niveles de hormona del crecimiento en el grupo experimental se incrementaron significativamente durante el análisis basal y entonces decrecieron con la intervención del factor risa (video de humor), p= < 0. 0005, mientras el grupo control, no cambió p= 0. 787. ACTH, betaendorfina, prolactina y norepinefrina sus niveles no se incrementaron significativamente. La experiencia de la risa alegre, parece reducir niveles séricos de cortisol, dopac, epinefrina y hormona del crecimiento. Estos cambio bioquímicos tienen implicaciones para el cambio en la apreciación de la respuesta hormonal de estrés clásico y neuroendocrino.

Se sabe que el estrés estimula la glándula suprarrenal y se liberan corticoides (rápidamente convertidos en cortisol en el torrente sanguíneo) y que la elevación de cortisol tiene un efecto inmunosupresor, la risa con su efecto contrario estimula el sistema inmunitario, superando los efectos inmunosupresores del estrés. Este tipo de investigaciones han formado parte de la expansión de la psiconeuroinmunología, que define las conexiones entre la experiencia emocional y la respuesta inmunitaria mediada por el sistema neurológico (22).


Más recientemente Berk et al (23), han determinado la eficacia de la risa y la alegría para modular el sistema neuroinmune medido en conocidos parámetros en 52 sujetos varones sanos. Los participantes en el estudio tenían que visualizar un video de humor durante 1 hora. A los sujetos se les extrajo sangre 10 minutos antes de ver el video, a los 30 minutos estando viéndolo y 30 minutos y 12 horas después de terminar la película.

Se midió la actividad fagocítica celular natural, así como inmunoglobulinas en plasma y marcadores fenotípicos funcionales para leucocitos incluyendo células T activadas, células T no activadas, celulas B, celulas “natural killer” fagocíticas naturales, celulas T con marcadores de estimuladores y supresores y apreciación del volumen del plasma y sus compartimentos, citoquinas plasmáticas como el interferon gamma y leucocitos totales con subpoblaciones de linfocitos, granulocitos y monocitos. Los resultados, mostraron incremento en actividad celular fagocítica natural p< 0. 1, inmunoglobulinas IgG p<0. 2, IgA p<0. 1 e IgM p<0. 9 con varios efectos en las inmunoglobulinas prolongándose 12 horas después de la intervención (video). Marcadores fenotípicos funcionales para leucocitos tales como células T activadas, actividad citotóxica, fagocitos naturales, células T estimuladoras, el cociente estimulación/supresión, tenían evidencias significativas prolongándose 12 horas después de la intervención. También se incrementó leucocitos totales durante la intervención y a los 90 minutos de la misma. Concluyen diciendo que la modulación de parámetros neuroinmunes durante y después de una intervención con humor puede tener efectos beneficiosos sobre la salud.

Kimata (24) en un estudio con 26 pacientes con dermatitis atópica (15 mujeres y 11 hombres con edades 21- 58). Los pacientes no recibieron medicación en las 72 horas previas al estudio y los 26 habían sido diagnosticados de alergia al ácaro del polvo de casa (D. Pteronyssinus). 23 pacientes fueron alérgicos al polen y 21 al epitelio de gato. Antes y después de visualizar un video de 87 minutos de duración de la película Tiempos Modernos de Charles Chaplin, se les practicó test cutáneos con extractos comerciales de alérgeno y el eritema fue medido 15 minutos después.

El mismo procedimiento pero solo usando alérgeno del ácaro del polvo de casa fue repetido antes y después de ver un video de 87 minutos sobre información del tiempo atmosférico. Los resultados encontrados en la respuesta del tamaño del eritema inducida por el alérgeno del ácaro del polvo de casa fueron significativamente reducidas después de ver el vídeo de Charles Chaplin y esta reducción fue revertida después de 4 horas. La respuesta del eritema a polen y epitelio de gato fueron también significativamente reducidas después del video de humor. La respuesta de eritema inducida por alergeno del polvo de casa no fueron significativamente diferentes antes y después de ver el video neutro. Aunque este estudio presenta limitaciones por el fallo en la randomización o de cruzar con un estudio doble ciego, sin embargo el resultado sugiere que la inducción de la risa puede jugar algún papel en aliviar la enfermedades de fondo alérgico. El mecanismo exacto de la reducción de las respuestas alérgicas, permanece desconocido.

Weeks (25) ha remarcado la importancia del importante descubrimiento en el campo de la endocrinología acerca de la producción de endorfinas en la glándula pituitaria. El cerebro de las personas tiene la facultad de generar endorfinas de forma natural. La estimulación de los sentidos incrementa los niveles de endorfinas; por ejemplo compartir unas risas con un grupo de amigos, el olor de las flores frescas, mirar a un recién nacido; estas cosas hacen sonreír y olvidar los contratiempos en el día a día y generalmente hacen felices a las personas. Por ejemplo, los atletas conocen bien el sentimiento de euforia que experimentan cuando corren.


El humor como antídoto del estrés en los profesionales de la salud

La capacidad de reír proporciona una liberación momentánea de la intensidad de lo que de otra manera sería sobrecogedor, sobre todo en el ámbito de la asistencia a la salud. El sentido del humor se aplica para adquirir otra perspectiva y hallar la manera de funcionar en situaciones intolerables (26), así el sentido del humor puede ayudar a pasar por alto lo antiestético, a tolerar lo desagradable, a superar lo inesperado y a sonreír en medio de lo insoportable. Lo que para otras profesiones sería inadecuado o morboso, en el ámbito de la salud el humor transforma lo intolerable en soportable e incluso en divertido.

Entre los ochenta y los noventa, las revistas especializadas han publicado sistemáticamente trabajos sobre el valor del humor sobre el cuidado de la salud. Las revistas de enfermería suelen atender más a los aspectos terapéuticos, emocionales y aplicados del humor. El interés de las revistas especializadas va desde el alivio físico (27) y psíquico (28) que produce la risa y valoraciones acerca del bienestar personal (29), testimonios que se citan en la literatura (30), enfoques holísticos integrados (31), hasta el análisis de las maneras a través de las cuales las personas pueden adaptarse al estrés con la utilización del humor (32, 33, 34).

La efectividad de la risa en la reducción del estrés fisiológico y psicológico, fue investigada hace unos años (34) en comparación con grupos de entrenamiento en relajación y un grupo control, aunque la evidencia solo es parcialmente apoyada, la risa redujo la ansiedad psicológica medida por el STAI.

En los últimos años han proliferado los estudios cualitativos y cuantitativos que recogen aspectos importantes de la utilización del humor como medio para hacer frente al estrés en el trabajo. Por ejemplo, Wooten (35), describió el humor y la risa como formas de autocuidado efectivas para adaptarse al estrés, remarcó el potencial del humor para dar una perspectiva más amplia a los problemas y sobre todo para relajar la tensión física.

Wooten apoyó su trabajo en las evidencias científicas de los beneficios de la risa en el sistema inmunológico y en la capacidad para disminuir el nivel de cortisol e incrementar la activación de los linfocitos T, partiendo de éstas premisas describió el papel del humor para contrarrestar los efectos inmunosupresivos del estrés.
Allen (36), indagó el punto de vista de los pacientes y las condiciones del trabajo de las enfermeras en el día a día.

Las enfermeras identificaban en el humor un poderoso aliado para resolver problemas creativamente en el equipo, también proporcionaba un ambiente de trabajo en el que se daba una mayor colaboración y reconocían que era bueno para amortiguar el estrés. Los pacientes deseaban un buen equipo y reconocían que en éste debía tener cabida el poder compartir una risa con el paciente, porque cuando la gente aprende a compartir unas risas, los problemas disminuyen y aumente el espíritu de equipo y el entusiasmo. Muchos trabajos tienen momentos jocosos pero no tanto como la enfermería. La enfermería convive con el sufrimiento el dolor y la muerte y el humor pasa a ser un parte importante en la vida de la enfermera, es necesario reír porque supone una descarga en el día a día (37).


El humor facilita romper el hielo entre la enfermera y el paciente, y como forma de comunicación hay un gran repertorio de habilidades para utilizar además del chiste (38), cuando este es apropiado a la situación puede tener unos grandes efectos positivos sobre la psiquis, la comunicación y las relaciones sociales (39).

Healy y McKay (40), llevaron a cabo un estudio de las relaciones entre el trabajo de las enfermeras y las estrategias de adaptación, relacionándolos con el impacto sobre los niveles de satisfacción en el trabajo de las enfermeras. Observó que el uso del humor actuaba como un amortiguador del estrés. El trabajo se llevó a cabo con 129 enfermeras australianas cualificadas, y aunque no encontró relaciones significativas en cuanto a la relación causa-efecto del humor contra el estrés, pero encontró que había una relación directa entre el humor y la satisfacción en el trabajo y también sobre la percepción subjetiva del estrés.
Cann (41), estudió la reducción de la ansiedad y el papel que juega el humor de la persona en respuesta a los elementos estresantes. Los participantes eran estudiantes 51 mujeres y 45 hombres. Utilizó un cuestionario para la medida del humor. Cann llevó a cabo un análisis de regresión múltiple con nueve medidas del humor, entre una situación pre-estresor, otra post-estresor y post tratamiento con un video en el que se utilizaba el humor.

Los resultados después del tratamiento-manipulación indican que un suceso de humor externo puede tener un impacto significativo en las emociones negativas en respuesta a los estresores, pero que en cualquier caso el humor juega un importante papel.

La asociación entre el humor y el burnout (desgaste emocional, despersonalización y realización personal) ha sido investigada recientemente (33), en una muestra de 192 enfermeras que utilizaban el humor como una estrategia de adaptación a las situaciones estresantes. El estudio comparaba las enfermeras con un alto uso del humor y las enfermeras con una baja utilización del humor. Se encontró una correlación positiva entre el humor y la realización personal y una correlación negativa entre el humor y la despersonalización. Las enfermeras que utilizan más cómodamente y usualmente el humor, tienen menor desgaste profesional que aquéllas que no lo utilizaban.

Kash et al (42), realizaron un estudio que pretendía determinar cuales eran las estrategias más utilizadas por el personal cuando tenían que afrontar el estrés en oncología. Los profesionales de la salud, identificaron varias estrategias utilizadas entre las que se encontraban el hablar con los amigos, tomar café, comer juntos o ver la televisión. El humor apareció también como una de las estrategias que más utilizaban para hacerle frente al estrés en oncología.

Por ejemplo, El testimonio de Cousins (30), que padecía una enfermedad grave -espondilitis anquilopoyética- aparece en numerosos de los artículos de las revistas citadas. Cousins describió su experiencia única de lucha contra la enfermedad, visualizando videos y películas de humor, después de las cuales pasaba horas libre de dolor, “después de 10 minutos riendo puedo estar dos horas sin dolor”. Esta experiencia personal fue publicada en la revista New England Journal of Medicine.

Weisberg, Tepper y Schwartzwald (43), han estudiado la relación entre el humor y la tolerancia al dolor. En un estudio con cuatro grupos y en las que cada grupo constaba de 20 personas, se testó la tolerancia al dolor utilizando un estimulador con agua fría en constante circulación y con una temperatura de 1º Celsius. A los sujetos se les medía cuánto tiempo eran capaces de mantener sus manos sumergidas en este agua. Los grupos constaban de 40 hombres y 40 mujeres con edades comprendidas entre los 18 y 44 años, sujetos voluntarios que fueron informados y que dieron su consentimiento. Tres de los grupos visualizaron tres films:
1) una película de humor, 2) una película repulsiva, 3) una película neutral. El cuarto grupo no visualizó nada. Los resultados indicaron que los grupos que vieron la película de humor y la película repulsiva tuvieron una tolerancia al dolor significativamente mayor que los otros dos grupos. Si bien no existen diferencias significativas entre los grupos que visualizaron la película de humor y la repulsiva, este estudio viene a sugerir que la distracción ayuda a las personas con dolor y que el humor puede jugar un papel importante en el control del mismo.


Hulse (44) defendió la utilización del humor como una forma no invasiva de disminuir el dolor, investigando el valor y el impacto sobre la calidad de vida de las personas mayores. En algunas personas el humor puede surgir relacionado con la pérdida de independencia física o disminución de las funciones de forma espontánea y generalmente es aceptado favorablemente. Esto puede observarse en las personas mayores. El envejecimiento está asociado a la pérdida de fuerza, de vitalidad, de salud, de apoyos sociales o de significado social, pero no necesariamente de sentido del humor. De hecho gran parte del humor de los ancianos se refiere a los temas que son objeto de su deterioro. El chiste, les ayuda a superar la pérdida, es una herramienta para contrarrestar los efectos negativos de la enfermedad.

Además del dolor ya sea en forma aguda o crónica el humor ha sido investigado de forma cualitativa en pacientes en la fase terminal de su vida sugieren que el humor es esencial y una necesidad en esta etapa de la vida, que es muy útil a la hora de establecer la relación terapéutica con el personal y que el humor incrementa el sentido de estar conectados a la realidad (45). Los pacientes terminales presentan síntomas múltiples y cambiantes, emocionalmente sufren pérdidas y temen resultados inciertos, espiritualmente se enfrentan al final de la vida. Dean (46) ya defendió que en el contexto del cuidado paliativo las estrategias de apoyo sirven para equilibrar y dar confianza.

Thorson y Powell (47) en un estudio con 326 varones y mujeres de la población general, encontraron una correlación negativa entre la inquietud hacia la muerte y el uso del humor. Herth (48) llevó a cabo un estudio cualitativo con 14 enfermos terminales a quienes entrevistó en sus hogares. Trataba de identificar las imágenes y pensamientos que les sugería a los pacientes la palabra humor y si había sido algo importante en sus vidas antes de la enfermedad. Referente al pasado el 57% dijo que el humor había formado una parte importante en sus vidas, pero solo el 14% reconocía que el mismo formaba parte de su vida en la actualidad. El 85% de los participantes en el estudio afirmó que el en el presente contar con momentos de humor les sería de gran utilidad. Generalizar este trabajo puede ser arriesgado, porque no podemos olvidar que todos los participantes en el estudio de Herth eran cuidados en sus hogares y sus conclusiones no pueden ser extrapoladas a pacientes internados en instituciones de cuidados.


Conclusiones

Se han realizado y se están llevado a cabo muchas investigaciones que fundamentan la noción de que el sentido del humor juega un importante papel en el ajuste psicológico de la persona y que resulta un buen mecanismo de adaptación a una vida que inevitablemente ha de convivir con el estrés. Los profesionales de la salud deben mostrar su sensibilidad hacia este fenómeno que no solo se puede aplicar como una innovadora práctica que se suma a la terapia convencional sino que puede servir de ayuda al profesional para prevenir el estrés profesional y para superar los problemas. Los estudios, investigaciones y publicaciones en todas las áreas relativas al humor le reconocen como un ingrediente importante de la vida y de la salud física y psíquica de pacientes y profesionales.

Las enfermeras, los médicos, los psicólogos, los fisioterapeutas, los asistentes sociales pueden utilizar el humor con toda naturalidad porque es beneficioso y se convierte en una necesidad cuando alguien enferma, ya que ayuda a adaptarse a la enfermedad y sus consecuencias, y en definitiva promueve la salud mental.


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