Estamos convencidos que la hipnosis al provocar una alteración en el estado de conciencia del paciente, al modificar y aumentar el estado alerta, permitiendo a su vez una mayor capacidad de percibir y variar su memoria, permite que fisiológicamente el dolor sea controlado, minimizado y aún eliminado, dependiendo de su naturaleza y de la habilidad del hipnoterapeuta para sincronizar con el cliente su estado emocional-físico, dado que el dolor presenta dos aspectos básicos: el sensorial y el afectivo.La intención de este trabajo de investigación es mostrar algunos resultados positivos de algunos pacientes tratados con hipnosis, con manifestaciones dolorosas de diferente índole.