Se plantean los aspectos que desde el punto de vista de la prevención de riesgos laborales se entienden fundamentales para la evaluación del psicoterrorizado, que a juicio de los autores son: 1) una evaluación de riesgos que incluya los relacionados con la violencia, 2) el reflejo de dicha evaluación en la planificación y acción preventiva, 3) un seguimiento médico adecuado y debidamente documentado, que establezca igualmente, en el momento preciso, la necesidad de intervención psiquiátrica para un diagnóstico y tratamiento correctos, 4) descartar concausas y, si existen, determinar en qué grado, 5) realizar un diagnóstico diferencial preciso, incluyendo posibilidades de simulación y de empeoramiento de patología previa.