Etimológicamente, trauma significa “herida”, “daño” o “conmoción”. Se utiliza para referirse al impacto psicológico que tiene un acontecimiento estresante sobre una persona y que desborda su capacidad de elaboración subjetiva. El trauma supone una amenaza para la integridad física o psicológica de una persona y tiene un efecto negativo duradero. Algunos autores hablan -desde un enfoque centrado en el trauma como