Los educadores, al igual que otros trabajadores asistenciales, constituyen un colectivo profesional proclive al padecimiento del denominado síndrome del burnout, debido a las condiciones altamente estresantes en las cuales se desarrolla su desempeño laboral (1). En el caso concreto de los educadores de menores en protección o reforma, los efectos indirectos no deseados asociados al burnout constituyen un hecho especialmente preocupante debido a que el peso de la intervención psicopedagógica y, en definitiva, la adecuada socialización de los menores recae en dichos profesionales.Esta situación es especialmente crítica debido a que estos menores se encuentran en riesgo y/o desamparo; por ello, un deterioro en la cantidad o calidad de la atención y los servicios proporcionados por los educadores tendría efectos muy negativos. Con la finalidad de determinar el grado de burnout existente en este colectivo de trabajadores y las consecuencias clínicas asociadas al mismo, así como las variables psicosociolaborales implicadas en su desarrollo, llevamos a cabo un estudio de campo con 143 educadores de menores a los cuales se aplicaron los siguientes cuestionarios: Maslach Burnout Inventory (2); Brief Symptom Inventory. (3) y el Tennessee Self-Concept Scale (4). Finalmente se discuten los resultados, así como sus implicaciones para la reeducación de menores en protección o reforma.