En las postrimerías del siglo XX la violencia en sus más diversos manifestaciones sigue siendo uno de los problemas más acuciantes de nuestros tiempos. Se establecen pautas de comportamientos, pautas específicas, que se habitualizan. Estas pautas determinan roles o formas de comportamiento, que van desde el nacimiento del ser humano y se interrelacionan con el orden social y cultural. El individuo comienza a gestar su personalidad y sus pautas de comportamientos conforme al medio, la familia, la escuela, el estado y la religión.A pesar de que en la actualidad las cifras de incidencia en lo relativo a la violencia contra la mujer ejercida por esposos o compañeros sentimentales, o en el marco de relaciones afectivas de otro tipo, están ganando en publicidad progresivamente con respecto a épocas anteriores, lo cierto es que aún queda mucha realidad por conocer. El abuso crea y mantiene en la pareja una dinámica de dependencia debido a su afecto asimétrico sobre el equilibrio de poder, siendo el vínculo traumático producido por la alternancia de refuerzos y castigos. Creemos que en los casos que nos ocupan, en los que circula la agresión y esta es sostenida, estaríamos en presencia de relaciones de tipo narcisistas. Creemos que en los casos que nos ocupan, en los que circula la agresión y esta es sostenida, estaríamos en presencia de relaciones de tipo narcisistas. En este tipo de parejas, ambos manifiestan las mismas perturbaciones básicas, solo que con signos inversos. Se presentan estadísticas de Argentina y otros paises. Corroboración de los aspectos teóricos sobre un caso clínico.