Se parte de la concepción del duelo como el proceso de reconstrucción de un mundo de significados que ha sido desafiado por la pérdida(Neimeyer(2002). El duelo por el fallecimiento de un hijo/a es una pérdidas altamente significativas, que incide en los constructos personales, roles, hábitos, relaciones… que han dado sentido a la vida de los padres. Es una pérdida extremadamente dolorosa, y un tipo de duelo que resultan difícil de elaborar.