Sin ser una enfermedad, el suicidio es un problema de salud (décimo tercera causa de muerte), resultado de cierta conducta humana, tendiente a la autodestrucción. La OMS lo clasifica como muerte por lesiones autoinfligidas. Es un acto personal que busca terminar con la propia vida. Es multifactorial, con metas diversas. Es complejo en su patogénesis, con bases neurobiológicas basadas en la disfunción del sistema serotoninérgico. El 90% de los suicidas presenta trastornos psiquiátricos al cometer el acto. La autopsia psicológica (técnica pericial) define la etiología médico-legal (casos de muertes dudosas). Es una retrospectiva para reconstruir el perfil psicológico y el estado mental antes del deceso. El derecho penal la solicita con frecuencia, y en el ámbito civil, determina estados mentales (muertes dudosas), o etiología médico-legal, sospecha de suicidio inducido y análisis de secuelas. El propósito es tener una visión clara y precisa de la situación, personalidad, salud mental y tratamiento previo, diseñar un perfil de escena del crimen y hacer un bosquejo de la personalidad del sujeto. Se presenta un caso de denuncia familiar y sospecha de homicidio, resultando un suicidio consumado, donde se aplicaron los métodos establecidos. psiquiatría y psicología actúan en interés forense, para investigar, ilustrar y aportar la prueba pericial que permita esclarecer el estado mental, estilo de vida y situaciones del medio, en muertes dudosas. El sujeto presenta intenso sufrimiento previo al acto. Es un paciente grave por su desesperanza, que compete a quienes aplican métodos efectivos en su detección, tratamiento y seguimiento.
El tromboembolismo como causa de muerte en pacientes mentales.
Ernesto Barrios Grillo et. al
Fecha Publicación: 27/07/2010
El tromboembolismo como causa de muerte en pacientes mentales.
Guillermo Franco Salazar
Fecha Publicación: 01/03/2009