INTRODUCCIÓN: El trastorno conversivo implica una pérdida o cambio en el funcionamiento físico que está temporalmente asociado a un conflicto psíquico, manifestándose con síntomas de alteración sensorial o motora. Se le presupone un origen psicógeno y presenta una asociación temporal estrecha con acontecimientos estresantes. Aun así, parece no estar clara la relación entre la existencia de antecedentes traumáticos tempranos y el desarrollo de un trastorno conversivo en la etapa adulta. OBJETIVO: Responder a la pregunta acerca de la relación existente entre los antecedentes de trauma durante la infancia y adolescencia, y la aparición de sintomatología conversiva en la etapa adulta. MATERIAL Y MÉTODOS: Revisión en la literatura a propósito de un caso clínico de una mujer de 77 años con clínica motora de pérdida de la movilidad en MMII, disfagia, pubalgia y ánimo bajo, con normalidad en las pruebas complementarias. DISCUSIÓN: Las experiencias traumáticas tempranas tales como el abuso sexual, maltrato físico, y cada vez más el maltrato psicológico y abandono, parecen contribuir a la psicopatología del adulto. Además los pacientes con antecedentes de trauma parecen tener una peor respuesta al tratamiento farmacológico y peor evolución que aquellos que no experimentaron trauma en épocas tempranas de la vida. CONCLUSIONES: Parece existir cierta conexión entre antecedentes de trauma y el trastorno conversivo, por lo que parece importante establecer la existencia de antecedentes de trauma en la infancia en pacientes con psicopatología grave.