Las personas están incluidas desde su origen en una matriz relacional, pasada y presente, que dirige y modula el desarrollo de su personalidad. Los seres humanos nacen y viven en relación, desde la trama de sus interacciones precoces (pre, peri y postnatales) su historia de vida personal es inseparable de los contextos sociales, culturales y familiares en los que están incluidos. Desde esta premisa, la psicoterapia psicoanalítica relacional es una perspectiva contemporánea desarrollada por clínicos con interés genuino en no descuidar la atención clínica a las necesidades de los pacientes, sin sacrificarlas a la investigación, las teorías y sus ortodoxias. La subjetividad del analista, a través de su implicación personal juega un papel principal en el tratamiento, que se despliega mediante procesos de mutualidad y reconocimiento que no niegan ni la diferencia de los roles ni su asimetría funcional, ni por supuesto cuestiona la ética esencial del encuentro con el otro: ceder al otro, para reconocerlo en plena calidad empática.Esta perspectiva reconoce que paciente y analista pertenecen a un contexto social que les determina, y acepta el cuestionamiento de los significados sociales e ideológicos de la intervención psicoterapéutica. En este trabajo se examinan detenidamente las principales tendencias que convergen esta perspectiva desde la mitad del siglo XX (Firbairn, Sullivan, Kohut, Winnicott, Pichon-Rivière), hasta su integración en uno de las áreas de innovación más vigorosas en la psicoterapia actual, a partir de la labor integradora de Stephen A. Mitchell. Finalmente se describen las principales características teóricas y técnicas que aporta este enfoque para el trabajo clínico.