Mujer de 50 años, atendida interdisciplinarmente en un dispositivo de hospitalización durante un periodo de 6 meses. El ingreso fue voluntario y programado, motivado por un incapacitante cuadro de angustia y miedo generalizado, vinculante a sintomatología física que le acompañaba desde hacía unos cinco años y que había ido creciendo en intensidad y complicaciones cada vez mayores en las esferas laboral, social, familiar y personal: cefalea