Muchos profesionales, desde la década de los ochenta, comienzan a darse cuenta de que hay elementos comunes entre el trastorno límite de la personalidad y el trastorno de estrés post traumático crónico (relacionado con hechos traumáticos en la infancia). A raíz de la toma de conciencia de dicha coincidencia, comienzan a desarrollarse hipótesis, en relación con poner en cuestión si el trastorno limite de la personalidad es una