México enfrenta desde hace varios años una grave crisis de Derechos Humanos y violencia, que ha generado un significativo número de víctimas directas e indirectas que por su volumen y activismo, se han colocado en el centrode los discursos públicos y en particular en lo tocante a la responsabilidad del Estado y la reparación del año. Se resalta la importancia de considerar su situación psico-emocional y a las secuelas que estos hechos tiene