La depresión y el dolor coexisten con frecuencia en la práctica médica. En ocasiones, la depresión se presenta como consecuencia de un cuadro doloroso. Otras veces, el dolor puede ser síntoma de una depresión o puede verse amplificado a causa de una depresión. Finalmente, se han explicado ciertos cuadros de dolor idiopático como una forma de presentación de la depresión. Se revisan los diferentes modelos que explican la interrelación entre los dos fenómenos.