En los últimos veinte años ha aumentado considerablemente la sobrevivencia de las personas afectadas de quemaduras y concomitantemente su calidad de vida. Aunque se considera que las personas que han tenido este tipo de afecciones, pueden presentar más psicopatología primaria o secundaria al accidente, las evidencias van en un sentido inverso, presentando una prevalencia que fluctúa entre un 10 y un 40%, según la metodologia de evaluación utilizad