En los últimos años, los Trastornos de la conducta Alimentaria han dado lugar a una profusa literatura que abarca desde lo técnico-científico, lo novelesco, hasta incluso los llamados manuales de autoayuda. Siempre se hace especial mención a cuestiones clínicas, factores desencadenantes especialmente sociales, la complejidad del tratamiento o aspectos referentes a motivación, familia. Las cuestiones médico-legales, no se mencionan, o quedan relegadas al tema del consentimiento informado y el internamiento involuntario.El planteamiento ético-legal ante los TCA lleva a dos grandes orientaciones: -LO ÉTICO: se puede decir que el dilema ético es aquél que sitúa al enfermo en una posición fronteriza entre el paternalismo médico y su autonomía como individuo. ¿Debe actuarse cuando el paciente no quiere?. ¿En qué casos?. - LO LEGAL: las demandas por mala praxis resultan frecuentes en medicina. En el ámbito anglosajón es impensable una actuación de riesgo sin el preceptivo consentimiento informado. Por otro lado, el internamiento debe ser involuntario en muchos casos de pacientes mayores de edad, y siempre debe comunicarse a la autoridad judicial en el caso de menores. ¿Se cumplimentan estas obligadas actuaciones?. Además, debemos considerar los TCA como posible causa de incapacidad laboral. Otras veces, la cronificación del trastorno, junto con patología asociada, especialmente trastornos de personalidad, llevan a debatir la cuestión de la incapacitación y sus grados. Por último, la alegación de un TCA como elemento iniciador de un trámite de separación matrimonial es cada vez más frecuente.