La incidencia de trastornos alimentarios está alcanzando proporciones alarmantes en nuestra sociedad actual, especialmente entre la población de adolescentes y jóvenes. El interés despertado en los últimos años, especialmente por la anorexia y bulimia nerviosas, ha generado preocupación y alarma social por las graves consecuencias que comportan en los aspectos fisiológicos, psicológicos y socioculturales, con una gran sobrecarga para