Los Trastornos de Conducta se componen de un conglomerado de categorías diagnósticas que se inician durante la niñez y la adolescencia y que comparten la presencia de conductas perturbadoras dentro de uno o varios ámbitos de convivencia de las personas afectadas. En algunos casos, la severidad de estas conductas, a menudo concomitantes, hacen difícil, sino imposible su manejo desde los niveles de atención primaria y secundaria. El tratamiento residencial