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Última actualización web: 27/11/2022

Psicoterapia cognitivo conductual en el trastorno esquizoide de la personalidad.

Autor/autores: Nicolas Alejandro Hernández Lira
Fecha Publicación: 01/01/2003
Área temática: Trastornos de la Personalidad .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

El trastorno esquizoide de la personalidad es una entidad clínica importante que se ha estudiado por varias corrientes Psicológicas, pero que aún presenta problemas cuando se intenta diagnosticar y tratar, de manera que aún hace falta nuevos planteamientos y búsquedas constantes de nuevas formas de concebir este trastorno. La psicoterapia Cognitivo - Conductual ha abordado este trastorno de manera interesante, aportando nuevas estrategias para su diagnóstico oportuno y su tratamiento.

El trastorno esquizoide de la personalidad es una entidad clínica importante que se ha estudiado por varias corrientes Psicológicas, pero que aún presenta problemas cuando se intenta diagnosticar y tratar, de manera que aún hace falta nuevos planteamientos y búsquedas constantes de nuevas formas de concebir este trastorno. La psicoterapia Cognitivo - Conductual ha abordado este trastorno de manera interesante, aportando nuevas estrategias para su diagnóstico oportuno y su tratamiento. En la conferencia se ha hecho una revisión sobre el planteamiento que realiza la psicoterapia Cognitivo - Conductual para este tipo de trastornos, así como su manera de concebirlo y tratarlo. Así en esta conferencia se abordara primeramente los principales planteamientos de la psicoterapia Cognitivo - Conductual, para después hacer una descripción clínica del trastorno por varios autores y por último su abordaje terapéutico.

Palabras clave: Descripción clínica, Psicoterapia cognitivo - Conductual, Trastorno esquizoide de la personalidad


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Psicoterapia cognitivo conductual en el trastorno esquizoide de la personalidad.

Nicolas Alejandro Hernández Lira.

Instituto Mexicano de psicoterapia Cognitivo Conductual.

PALABRAS CLAVE: trastorno esquizoide de la personalidad, psicoterapia Cognitivo - Conductual, Descripción Clínica.

(KEYWORDS: esquizoide upheaval of the personality, Cognitivo - Conductual Psycotherapy, Clinical Description. )

página 1
 
[2/2/2003]


Resumen

El trastorno esquizoide de la personalidad es una entidad clínica importante que se ha estudiado por varias corrientes Psicológicas, pero que aún presenta problemas cuando se intenta diagnosticar y tratar, de manera que aún hace falta nuevos planteamientos y búsquedas constantes de nuevas formas de concebir este trastorno.

La psicoterapia Cognitivo - Conductual ha abordado este trastorno de manera interesante, aportando nuevas estrategias para su diagnóstico oportuno y su tratamiento.

En la conferencia se ha hecho una revisión sobre el planteamiento que realiza la psicoterapia Cognitivo - Conductual para este tipo de trastornos, así como su manera de concebirlo y tratarlo. Así en esta conferencia se abordara primeramente los principales planteamientos de la psicoterapia Cognitivo - Conductual, para después hacer una descripción clínica del trastorno por varios autores y por último su abordaje terapéutico.

Abstract

The esquizoide upheaval of the personality is an important clinical organization that it has studied by several Psychological currents, but that still presents/displays problems when it is tried to diagnose and to treat, so that still makes lack new expositions and constant searches of new forms to conceive this upheaval.

The Cognitivo Conductual psycotherapy is boarded east upheaval of interesting way, contributing to new strategies for its opportune diagnosis and its treatment. In I conference has become a revision on the exposition that makes the Cognitivo Conductual psycotherapy for this type of upheavals, as well as its way to conceive it and to treat it.

Thus in this I conference firstly approached the main expositions of the Cognitivo Conductual, psycotherapy later to make a clinical description of the upheaval by several authors and finally.

 



Introducción

El trastorno esquizoide de la personalidad es una entidad Clínica en ocasiones difícil de diagnosticar, lo que conlleva aun problema a la hora en que se tiene que dar un tratamiento. Por eso es importante conocer nuevas formas de tratar este padecimiento y estar al día de propuestas recientes que permitan abordar más ampliamente y mejor a los pacientes que presentan esta problemática.

La psicoterapia Cognitivo- Conductual plantea que existen en el individuo pensamientos y creencias que mantiene la conducta esquizoide, por lo cual se tiene que influir o cambiar estas creencias para disminuir los síntomas de este trastorno, la forma en que se describe y se realiza ya se vera más adelante, lo importante es el nuevo planteamiento y abordaje desde el cual se intenta romper este autogeneración del padecimiento.

Existen varios autores que explican tanto generación como tratamiento del trastorno que nos ocupa (Beck y Freeman 1995, Millon1994, Serafín Lemos 1995, entre otros), dando tipos de tratamiento (sobre todo Beck y Freeman 1995), aplicando los principios básicos de la psicoterapia Cognitivo- Conductual.

Así según los autores, se logra una mejoría en este trastorno que permite al individuo manejar mejor su vida social, familiar, laboral y emocional, rompiendo como se menciono antes esta autogeneración y autorregulación del trastorno, no fácilmente por supuesto, ni tan rápido como se tendría el deseo de hacerlo, pero si de una manera muy sólida y constante a través de toda la terapia, lo que permite logros firmes y duraderos.

Existen actualmente algunas corrientes de Terapias Cognitivo– Conductuales, inclusive se ha hecho una clasificación de estas; pero si algo tienen en común es el reconocimiento del papel mediador de la cognición en la conducta (Olivares y Méndez 2001).

El enfoque cognitivo– conductual destaca principalmente los procesos cognitivos en el desarrollo, mantenimiento y modificación de la conducta, cualquiera que sea esta.
Podría decirse que la terapia Cognitivo– Conductual esta encaminada a identificar y modificar las formas de pensamiento (cognición), que se consideran desadaptativas en la vida del paciente, tomando como referencia las consecuencias que tiene esta forma de pensar hacia la conducta y las consecuencias de esta ultima, por lo cual se intenta sustituirlas por unas más funcionales para las metas de la persona o del paciente.

El principal autor que aborda los Trastornos de la personalidad es Beck (1995), planteando toda una forma de interpretación e intervención, para lo cual analizaremos algunos de sus planteamientos.
Beck, de igual manera que otras terapias cognitivas conductuales, concede a la cognición el papel de precursora del estado emocional: “los trastornos emocionales y los conductuales son el resultado de una alteración en el procesamiento dela información, fruto de la activación de esquemas latentes” (Olivares y Méndez 2001).

La terapia cognitiva de Beck, es un procedimiento activo, directivo, estructurado y de tiempo limitado, se basa el en supuesto teórico subyacente de que los efectos y la conducta de un individuo están determinados en gran medida por el modo que tiene dicho individuo de estructurar el mundo (Beck 1967, 1976, citado en Beck y cols. 1983).
Sus cogniciones (“eventos” verbales o gráficos en su corriente de conciencia), se basan en actitudes o supuestos (esquemas), desarrollados a partir de experiencias anteriores.
Los planteamientos principales de este planteamiento son los siguientes:

a) Las personas desarrollan durante la infancia algo llamado esquemas básicos, que tienen la función de organizar el sistema cognitivo.
b) Las personas pueden experimentar pensamientos o representaciones mentales de manera “automática”, sin que exista un proceso de razonamiento previo.
c) Las personas pueden llegar a realizar distorsiones cognitivas o errores en el procesamiento de la información.
Los acontecimientos vitales estresantes llegan a activar esquemas básicos disfuncionales (Beck y cols. 1983).

Los esquemas son explicados como aquellas estructuras cognitivas que nos permiten integrar y dar sentido a los que nos acontece cotidianamente. Estos se desarrollan en a primera infancia determinando que situaciones serán consideradas como importantes, y que aspectos de estas experiencias nos servirán en el futuro para tomar decisiones e interpretar la realidad posteriormente en la adultez.
Estos esquemas se desarrollan en la interacción con el medio físico y social.
Generalmente este contenido no siempre esta implícito por la persona, y es de lo más diverso.
Las características de estos esquemas son: su amplitud, su flexibilidad y su densidad, refiriéndose estos términos a la facilidad con que pueden ser modificados a través de nuevas experiencias, cuanto se pueden dejar de lado si ya no son muy funcionales.
En si la línea directriz de la terapia cognitiva de Beck, se encuentra en el principio de que el modo en que construimos el mundo percibido (externo o interno), es lo que determina nuestras emociones y conductas (Olivares y Méndez 2001).

 

 

El objetivo de las técnicas cognitivas es delimitar y poner a prueba las falsas creencias y los supuestos desadaptativos específicos del paciente.

Una vez descrita a grandes rasgos la terapia cognitiva de Beck (principal autor que describe, explica y trata los Trastornos de la personalidad, pasaremos a describir el trastorno esquizoide de la personalidad, y su perspectiva desde la corriente que nos ocupa, asó como su tratamiento y su diagnostico diferencial.

Existen 2 rasgos muy notorios en el trastorno esquizoide de la personalidad: la falta de relaciones interpersonales y la falta de deseo de tenerlas. Los otros son vistos como intrusivos y no gratificantes, las relaciones se consideran un desorden indeseable (Beck y Freeman, 1995).
Esto es lo que caracteriza principalmente al trastorno esquizoide de la personalidad, un aislamiento social; pero sobre todo una total falta de la necesidad de buscar ese contacto. Si se dice que el hombre es un ser social por naturaleza, en el esquizoide, esto no se cumple del todo.
La gente con este trastorno de la personalidad muestra un deterioro hacia las relaciones sociales y un rango muy limitado de emociones en situaciones interpersonales. Ellos parecen “distantes”, fríos e indiferentes a la demás gente, incluso a las relaciones sexuales (Barlow y Durand, 2000).

Sin embargo, comenta Barlow y Durand (2000), que uno de los cambios en el DSM IV (1999), comparado con las anteriores versiones, es que se reconoce que algunas personas con este trastorno de la personalidad si experimentan aunque en menor grado un disgusto por la opinión de los demás (lo que significa que son algo sensibles ante lo social), pero no son capaces de expresar una emoción al respecto, por lo cual las relaciones sociales les resultan dolorosas o les provoca disgusto.

Pero que dice actualmente el DSM IV sobre el trastorno esquizoide de la personalidad?:
Menciona que la característica principal de este trastorno es un patrón de conducta general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en lo que se refiere a las relaciones interpersonales. Características que empiezan en la edad adulta y se da en diversos contextos.
Además aclara que estos sujetos no experimentan un deseo de intimidad, lo que hace al trastorno difícil de tratar.
Pero antes es importante ver cuales son los “requisitos” que pide el DSM IV (1999), para tener un trastorno esquizoide de la personalidad F60. 1, para lo cual me voy a permitir citar textualmente para que puedan apreciarse mejor algunas diferencias importantes entre este y algunos autores:
A. Un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal, que comienza al principio de la edad adulta, y que se da en diversos contextos, como lo indican 4 (o más), de los siguientes puntos:

1. Ni desea ni disfruta de las relaciones personales, incluido el formar parte de una familia.
2. Escoge siempre actividades solitarias.
3. Tiene escaso o ningún interés en tener experiencias sexuales con otra persona.
4. Disfruta con pocas o ninguna actividad.
5. No tiene amigos íntimos o personas de confianza, aparte de los familiares de primer grado.
6. Se muestra indiferente a los halagos o a las criticas de los demás.
7. muestra frialdad emocional, distanciamiento o aplanamiento de la afectividad.

B. Estas características no aparecen exclusivamente en el trascurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica. (DSM IV. 1999).

También aclara que en raras ocasiones estos sujetos se sienten temporalmente bien hablando de sí mismos, y reconocen que tienen sentimientos desagradables, especialmente en cuanto a las relaciones interpersonales se refiere.
Con todo esto puede observarse que efectivamente no son totalmente ajenos a experimentar alguna emoción, pero lo social continua marcando la pauta.

Para Serafín Lemos (1995), los trastornos de la personalidad deben entenderse como fallos en el patrón dinámico de competencias adaptativas del sistema, reflejando deficiencias en la capacidad de hacer frente a ambientes psico – sociales.
Para Millon (1994), este fracaso en la capacidad adaptativa son la base de los trastornos de la personalidad, formulando 3 dimensiones para explicar teóricamente estos trastornos, a este sistema teórico le llamo: “teoría bio-social-aprendizaje”, que mencionaremos para lograr ubicar al esquizoide:

 

 

1. naturaleza del refuerzo. - dependiendo de que tipo de refuerzo experimente generalmente la persona, negativo, positivo, ambos o ninguno.
2. fuente del refuerzo. - puede ser la misma persona, los demás o ambos.
3. conducta instrumental. - que puede ser activa o pasiva.

Todo esto se parte del principio de que las estructuras y funciones de la personalidad están diseñadas para fomentar el bienestar y reducir el malestar, mostrando estas estructuras la manera en como cada individuo utiliza estas para alcanzar dicho objetivo. Partiendo de esto se dan los 8 patrones básicos de la personalidad normal.

Sería muy exhaustivo explicar aquí el modelo de Millon, por lo cual solo mencionaremos que considera que la diferencia en la naturaleza del refuerzo en el esquizoide esta en el hecho de que sus sistemas motivacionales muestran un déficit, o sea; una falta de capacidad general de experimentar placer o dolor, mostrando muy poco interés por alguna situación de goce, así como ninguna expresión por problemas sociales.

Esto permite a Millon (1994), dar una explicación de la posible causa del trastorno esquizoide, mencionando que pueden ser diversas:

1. déficit constitucionales para la búsqueda o discriminación de sucesos reforzantes.
2. deprivación de estímulos durante el desarrollo temprano, necesarios para la maduración de las capacidades motivacionales o emocionales.
3. exposición a comunicaciones familiares irracionales y confusas.
4. patrones de reforzamiento contradictorios que podrían llevar a confusiones cognitivas o a apatía emocional y motivacional.

Como se logra observar la propuesta es muy cognitiva, pues propone componentes estructurales y atributos funcionales, de los cuales define 5 atributos clínicos funcionales y 3 atributos estructurales, así para él la personalidad esquizoide que es de orientación pasiva-aislada, se caracteriza por lo que ya hemos señalado más arriba, incluyendo una actitud de observador pasivo, con escasas demandas de interacción social.
Según su modelo, existe una gravedad relativa la cual para el trastorno que estudiamos es intermedia.

Además de esto, existe un modelo de explicación de 5 grandes factores o dimensiones, estos son trabajos realizados por Costa y McCrae (citados en Serafín Lemos 1995), con los que intentan explicar las diferencias observadas en las personas, en lo cual aplicados al trastorno esquizoide, cabria en la categoría de: extraversión vs. introversión (sociabilidad, dominancia, actividad, energía y entusiasmo, frente a inhibición social y retraimiento), aclarando que se comparten muchas más de los otros niveles, sin embargo esta es la que más se caracteriza con trastorno tratado.

Hasta ahora hemos podido ver como se han tratado de explicar este trastorno de la personalidad algunos teóricos y experimentadores, pero ahora veremos algunas causas más clínicas al respecto.

CUADRO CLINICO. - Por su experiencia de pocas recompensas de la interacción social, a menudo las personalidades esquizoides orientan su atención y su capacidad hacia intereses que no demandan contacto interpersonal (Millon 1994).
Tienden a no desear ni disfrutar las relaciones intimas, teniendo pocas actividades que produzcan placer (Sue, Sue y Sue 1994).
El tema clave en este trastorno se puede resumir con el término asocial, además de una general hipo respuesta (poca respuesta), a cualquier tipo de estimulación (Millon 1994), y (Sue, Sue y Sue 1994).
En sus variedades más graves, los esquizoides aparecen emocionalmente fríos, indiferentes a la interacción interpersonal y tienen pocos o ningún amigo cercano.
Lo más frecuente es que el esquizoide se dedique a tareas simples que están por debajo de su capacidad.
Existe una incapacidad para comprender “que es lo que hace que los demás se exciten así”.

TEORIAS CAUSALES. - como hemos mencionado Millon (1994), alude a una estimulación inadecuada por parte de la familia hacia aquel niño que posteriormente puede presentar el trastorno y que se crea en él un déficit de las capacidades de disfrute de las relaciones sociales.

Sin embargo, Barlow y Durand (2000), mencionan que las características de aislamiento social son muy parecidas a las que presenta el Autismo, y aunque en el esquizoide no existe el problema del lenguaje, realiza una comparación en este sentido y menciona que en la actualidad las investigaciones se han dirigido en el plano de las causas biológicas para el Autismo, existiendo una disfunción biológica tal vez compartida con el esquizoide en el aprendizaje temprano o en los primeros problemas en las relaciones interpersonales que definen los resultados del futuro inmediato.

 

Farde, Gustavsson y Jonsson (1997, citados en Barlow y Durand, 2000), en recientes investigaciones, señalaron que quienes poseen una cantidad menor de receptores de la Dopamina obtuvieron calificaciones elevadas en una medición de “desapego”. Y es curioso que de igual forma esta sustancia este relacionándose a la esquizofrenia.

Otra investigación que alude a aspectos biológicos, es la presentada por Munksgaard (1997), en la cual asocia el bajo peso de niños y adolescentes con el trastorno de Asperger y el esquizoide, dando por resultado que ha más bajo peso, existe un mayor riesgo de padecer este trastorno o el de Asperger.

Esto puede ser biológicamente cierto, pues se sabe que a menor alimentación, existe menos desarrollo de ciertas habilidades cognitivas que indudablemente influyen en la percepción social, o en su caso en el deseo de tenerlas, pues si no se tiene esa capacidad cada vez que se intenta se frustra y por lo tanto se dejan de desear, convirtiéndose esto en la autoperpetuación del trastorno.

Hans W, Ezra Susser (1996), apoyan estos resultados con una investigación que realizaron en Holanda en la cual se examinó si la exposición temprana prenatal al hambre se asociaba con el desorden de la personalidad esquizoide o con el espectro de la esquizofrenia, el estudio se hizo comparando 18 hombres de 18 años, que fueron expuestos en su infancia al invierno de Holanda y ha pobrezas extremas (entre ellas la carencia de alimento), arrojando el resultado que la deficiencia nutricional prenatal si se asocia con un riesgo más grande para sufrir un trastorno esquizoide que aquellos que no sufrieron hambre extrema en su infancia.

Una teoría interesante es la que se ha denominado “espectro de la Esquizofrenia” (Caballo 1996), en la cual se menciona que el trastorno esquizoide es una variante fenotípica de la esquizofrenia, existiendo una asociación genética.
Y aunque los estudios de Gunderson, Siever y Spaulding (1983, citados en Caballo 1996), apoyan una conexión genético / familiar entre esquizotípico y esquizofrenia, esto no ha sido igual para el trastorno esquizoide (Goldsmith 1994, citado en Caballo 1996).

Por otra parte Wolf Sula (1991), cita a Weintraub y Mesulam (1983), que realizan un estudio, en el cual 14 pacientes que tenían un déficit en el hemisferio derecho en cuanto a conexiones neuronales, presentaban conductas solitarias, estrafalarias y dificultas para la expresión de emociones.

CONDUCTA APARENTE. - Varia de aletargados hasta tener una apariencia inerte, llamando la atención la falta de vitalidad, la baja energía y las deficiencias generales con respecto a la espontaneidad y expresividad. Su discurso habitual es típicamente lento y monótono, tiene una falta de atención o su incapacidad para comprender aspectos emocionales sutiles de la comunicación interpersonal.

Estos individuos parecen experimentar siempre una fatiga crónica mostrando una actividad hipoactiva, careciendo su conducta motora de ritmo o expresividad
Parecen exhibir una falta de espontaneidad, sintonía y carácter. También pueden parecer torpes y aburridos en las relaciones interpersonales (Millon 1994).
Estas características pueden mostrarse aún estando acompañados o casados Spitzer (1981 citado en Sue, Sue y Sue 1994), menciona un caso de un matrimonio en el cual él se casa por complacer a los padres, pero después de algún tiempo ella lo forzó a tomar psicoterapia pues no era nada afectuoso, carecía de interés en el sexo y no estaba dispuesto a participar en las actividades familiares, siendo tan carente de respuestas emocionales en la familia como en el trabajo.

CONDUCTA INTERPERSONAL. - Varían desde ser reservados a ausentes, parecen interpersonalmente blandos y pasivos, aunque esto representa una incapacidad para recibir el humor y necesidades de los demás.
Cuando la interacción social es necesaria los esquizoides participan en los niveles más superficiales y con un grado considerable de resistencia, por lo cual podría entenderse como un patrón de personalidad asocial (Millon 1994).
Cuando el esquizoide realiza uno de sus escasos intentos de interacción o conexión social, su falta de aptitud lo predispone al fracaso, después del cual renuncia a todo esfuerzo por establecer contacto, o se retrae aún más (Beck 1995).
Tienden a complacer las peticiones o sentimientos de los demás, quizás en un intento por evitar compromisos, conflictos y expresiones de hostilidad extensos (Sue, Sue y Sue 1994).

Pueden considerar que el sexo esta “sobre valorado” (Caballo 1996), teniendo relaciones sexuales solo por necesidad de él o en el mayor de los casos de la otra persona, y eso cuando le es solicitado.
Para el diagnóstico el terapeuta tiene que tener en cuenta las conductas típicas en la situación de la entrevista, y estar atento a todas aquellas señales que tendrá que distinguir de otros trastornos; primero el paciente parece distante y frió, con poco despliegue afectivo, es probable que solo hable para responder y eso con monosílabas, que demuestre tener poca información, que mire poco a los ojos, y que en general parezca incomodo con la situación, pues como sabemos; toda interacción psicoterapéutica es ante todo una relación social.


Además serviría de mucho conocer a través del paciente como es su interacción con los demás, sus gustos, tiempo libre, familia etc; esto puede darnos pistas en cuanto a su conducta interpersonal, para distinguirlo de otros trastornos.

ESTILO COGNITIVO. - Son minímamente introspectivos, porque las recompensas de la Autoevaluación son escasas, ya que al no importarles su conducta social no tienden a corregirla.
Sufren de una aparente deficiencia cognitiva (Millon 1994), pues varían de ser cognitivamente pobres a tener un déficit de estas, pues a la falta de estimulación social, sus habilidades pueden irse perdiendo o deteriorándose.

Sus patrones de pensamiento y comunicación se desvían fácilmente a través de la distracción interna o externa.
Tomando en cuenta que utilizan la intelectualización para dar explicación a cualquier expresión de sentimientos, analizan los hechos emocionales de una forma “mecánica” e impersonal. En sí, solamente responde de manera intelectual a los estímulos emocionales (Beck y Freeman 1995).
Este estilo cognitivo refuerza la falta de respuesta emocional, puesto que no percibe los indicios que suscitan afecto, y por lo tanto no es probable que generen emociones.

Millon 1994 menciona que “los individuos con este trastorno son incapaces de expresar agresividad u hostilidad”, sin embargo; en el DSM IV (1999), se menciona “tienen sentimientos desagradables, en especial en lo que se relaciona con las interacciones sociales”.

EXPRESIÓN AFECTIVA. - Los acontecimientos que pueden provocar angustia, alegría o tristeza en los demás, no provocan esta respuesta en los individuos esquizoides, en sí; sienten pocas emociones, parecen incapaces de experimentar alegría, tristeza o rabia aunque sea de poca intensidad (Millon 1994), aunque ya se menciono anteriormente lo que opina el DSM IV.
Así en combinación con las deficiencias cognitivas, están las deficiencias afectivas (Beck y Freeman 1995).
De esta manera tienden a interpretar las muestras de alguna emoción como inmaduras e infantiles.

PERCEPCIÓN DE SI MISMOS. - Tienden a verse a sí mismos como blandos e introvertidos, parecen satisfechos con sus vidas y están contentos de permanecer distantes, reconocen la falta de interés por las relaciones sociales y las opiniones de los demás, pero también tienden a verse más maduros al no expresar emociones (por lo que se menciono arriba de que las consideran infantiles), e intelectualizar todo estimulo social.

MECANISMO DE DEFENSA PRINCIPAL. - el mecanismo de defensa principal parece ser la intelectualización (Millon 1994). Utilizándolo en cada una de las muestras emocionales para no perder el control y sentir disgusto.

PLANTEAMIENTO CONCEPTUAL TERAPÉUTICO COGNITIVO. - la psicoterapia aplicada ha este tipo de trastornos es principalmente la que plantea Beck y Freeman (1995), así lo reconoce Caballo (1996), Sue, Sue y Sue (1994), y Barlow y Durand (2000), pero sin embargo mencionan que aún hace falta investigación sustentada y no solamente reportes de casos clínicos.

El primer paso es identificar los pensamientos automáticos que caracterizan al trastorno, aunque estos por lo general son escasos. Como las emociones están vinculadas a los pensamientos, al tener pocas emociones comunican pocos pensamientos. Los pocos que llegan a manifestar reflejan pobreza de pensamiento y apatía.
Las actitudes, creencias y supuestos subyacentes pueden inferirse a partir de los pensamientos automáticos y de su falta, aunque también por esta vía resultan claros los temas de aislamiento y desapego.
Estos pensamiento automáticos se centran en su preferencia por su soledad y en la percepción de si mismos como un observador desapegado de la vida (Beck y Freeman 1995).

 

· Más vale que lo haga yo mismo.
· Prefiero estar solo.
· No tengo ninguna motivación.
· Me limito a dejarme llevar.
· ¿Por qué preocuparse.
· ¿Qué me importa?.

Caballo (1996), menciona que el psicoanálisis puede provocar una elevada ansiedad haciendo que el paciente abandone el tratamiento.


ESTRATEGIAS Y TÉCNICAS CLINICAS. - el paciente llega generalmente por problemas del eje I, y es de cierta manera lógico; pues no le interesa alguna problema de relación social, solo aquellos más cotidianos como el que lo hayan mandado del trabajo, por el estrés que le causa la convivencia con la esposa, o malestares físicos aunado a todo esto.

Cuando el aislamiento es extremo y disfuncional, lo primero es reducir ese aislamiento y crearle un sentido de intimidad con los otros.
Después se examina lo funcional y lo disfuncional del aislamiento del paciente en su vida con cosas muy concretas, ayudándole a encontrar relaciones que lo vayan motivando y reforzando, con lo cual podría ayudar la terapia de grupo para empezar de forma limitada. En esta terapia de grupo se puede simular reacciones positivas y negativas o neutras para ocasiones, enseñándole al esquizoide a responder a distintas formas de interacción social.

El “registro de pensamientos disfuncionales”, sirve no solamente para refutar pensamientos disfuncionales, si no también para educar al paciente en la identificación de las diversas emociones y sus sutiles gradaciones de intensidad, además esto proporciona indicaciones acerca de la reacción de los demás cuando interactúan con el paciente.

Se puede discutir la adecuación o inadecuación de las respuestas del paciente, y generar otras alternativas, esto utilizando la dramatización, la exposición en vivo y las tareas en casa estableciendo siempre una jerarquía de metas que desea alcanzar el paciente.

Otra estrategia es ayudar al paciente a experimentar emociones más positivas, a través de preguntas el terapeuta le puede permitir colocar su atención a detalles de las relaciones sociales.
Es importante ayudar al paciente a estructurar su vida del modo más gratificante para él, teniendo en cuenta su sistema de creencias sobre las relaciones (Beck y Freeman 1995).

Es importante no dejar de lado los planteamientos biológicos que ya mencionamos más arriba, pues como es sabido; la terapia cognitivo conductual se apoya en todos los medios necesarios para la recuperación del paciente, y si la Dopamina esta influyendo en esta socialización así como cualquier otro agregado biológico es importante una valoración medica o psiquiátrica que podría ayudar a la más rápida y mejor recuperación del paciente.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

. esquizoide vs. evitación. - en los dos ninguno tiene amigos íntimos, pero los pacientes con trastorno por evitación desean el contacto social aunque las evitan por temor a la critica y la desaprobación, sin embargo los esquizoides son indiferentes tanto a la critica como al elogio.

. esquizoide vs. Esquizotípico. - se parecen en el estilo de vida aislado y la debilidad de los afectos, pero el esquizotípico presenta un lenguaje y una conducta excéntricos y manifiestan cogniciones peculiares, además el estilo aislado del esquizotípico suele deberse a la ansiedad y a la inadecuación social, mientras que en el esquizoide se debe a la falta del deseo.

. esquizoide vs. paranoide. - en el trastorno paranoide el aislamiento social se puede dar por sospechas de daño pero existe esa necesidad de tener relaciones interpersonales, pero en el esquizoide no existe esta necesidad, lo que lo hace más difícil para socializarlo.

. esquizoide vs. Autismo. - los dos tienen problemas de socialización, pero sin embargo el esquizoide es por esa falta de deseo e interés de tenerlas, en el autismo operan otras circunstancias biológicas importantes.

. esquizoide vs. síndrome de Asperger. - a diferencia del trastorno esquizoide, el trastorno de Asperger se caracteriza por comportamientos e intereses estereotipados y por una interacción social más gravemente afectada (DSM IV 1999). Sin embargo; Wolf Sula (1991), encuentra muchas similitudes, sobre todo en lo que se refiere en lo clínic y en lo social.

. esquizoide vs. narcisismo. - el narcisismo se considera como un fenómeno de la regulación del ser y la organización del ser, aunque también existen características de personalidad del esquizoide que regulan su ser, aunque esta regulación es más social (Karger 2000), (Franziska Geiser; Klaus Lieberz 2000).

. esquizoide vs. Conductas adictivas. - Diaz Cangas (1999), presenta un estudio en el cual personas que se habían recuperado de años de adicción, presentaban características muy importantes del trastorno esquizoide a diferencia de aquellos que habían durado muy poco tiempo con los fármacos, y aunque esto pueda resultar algo obvio, es importante tomarlo en cuenta como una referencia de una posible causa del trastorno.

PROBLEMAS DEL TERAPEUTA

1. Es importante que el terapeuta no imponga sus propias metas.
2. Es probable que el esquizoide nunca confíe ni valore al terapeuta ni la terapia.
3. Es esencial mantener en todo momento una postura cálida y empática.
4. El terapeuta deberá estar alerta de los cambios afectivos del paciente y de su conducta inadecuada identificando los pensamientos que la suponen.


En el siguiente cuadro podremos ver como un resumen de las principales características del trastorno esquizoide de la personalidad (Barlow y Durand 2000):

 




Bibliografía

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